El consejero Juan María Vázquez y el rector de la UPCT, Mathieu Kessler, durante la inauguración del Mar Menor Living Lab en CartagenaLa Universidad Politécnica de Cartagena ha inaugurado este lunes el Mar Menor Living Lab – Mediterranean Futures Summer School, una Escuela Internacional de Emprendimiento que convierte la laguna y la ciudad de Cartagena en un laboratorio vivo para desarrollar soluciones innovadoras frente a los principales retos ambientales del entorno. El programa se celebra del 13 al 17 de julio y reúne a estudiantes y expertos de universidades de Estados Unidos, Chipre, Irlanda y España.
La iniciativa está impulsada por la UPCT, New York University y la alianza European University of Technology, con la participación de la Cyprus University of Technology y la Technological University Dublin. Durante cinco días, los participantes trabajarán en equipos multidisciplinares sobre sostenibilidad, resiliencia costera, economía circular, ciencia de datos, ingeniería, agricultura sostenible y emprendimiento.
El programa se articula en torno a tres grandes retos: el desarrollo de sistemas costeros circulares, la monitorización de la contaminación difusa mediante datos, satélites y sensores, y la resiliencia del litoral ante episodios de inundación. La escuela combina sesiones formativas, trabajo de campo, paneles con expertos y contacto con administraciones y agentes del territorio para que las propuestas puedan tener aplicación real.
La inauguración ha contado con la participación del consejero de Medio Ambiente, Industria, Universidades, Investigación y Mar Menor, Juan María Vázquez, y del rector de la UPCT, Mathieu Kessler. Ambos destacaron el valor del proyecto como modelo de colaboración internacional y como herramienta para situar a Cartagena y al Mar Menor como referentes en innovación aplicada a los desafíos ambientales.
Vázquez subrayó que no se trata de una escuela de verano convencional, sino de un espacio de trabajo en el que estudiantes de Nueva York, Dublín, Chipre y Cartagena desarrollan propuestas con potencial de aplicación real. El consejero defendió que la colaboración entre administraciones, universidades y equipos internacionales es clave para avanzar en respuestas útiles ante un reto complejo como la recuperación del Mar Menor.
El titular de Medio Ambiente recordó además que la laguna constituye un ecosistema singular y altamente monitorizado, lo que la convierte en un entorno especialmente adecuado para combinar datos procedentes de sensores, observaciones satelitales y conocimiento científico. El objetivo es que las soluciones que se ensayen en Cartagena puedan servir también para otros ecosistemas costeros frágiles del Mediterráneo.
Por su parte, el rector de la UPCT, Mathieu Kessler, defendió que los problemas medioambientales también pueden generar oportunidades para el emprendimiento. Según explicó, el programa busca que las ideas desarrolladas durante la semana puedan transformarse en iniciativas capaces de generar impacto, conocimiento y valor para el territorio.
Kessler destacó también la diversidad de los equipos participantes, integrados por perfiles de ingeniería, arquitectura, administración de empresas y ciencias sociales. A su juicio, esta combinación de disciplinas y procedencias permite desarrollar soluciones más creativas y eficaces ante problemas reales.
La iniciativa sitúa a Cartagena como punto de encuentro entre universidad, ciencia aplicada, emprendimiento e innovación para afrontar algunos de los principales desafíos ambientales del Mediterráneo








