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CARTAGENA

El capitán Alatriste ya monta guardia frente al Arsenal de Cartagena

La ciudad inaugura, con la presencia de Arturo Pérez-Reverte, una escultura monumental que homenajea al célebre personaje literario, a los Tercios españoles y a la memoria militar cartagenera

Alba Molina Viernes, 17 de Julio de 2026 Tiempo de lectura:
El monumento al capitán Alatriste, ya descubiertoEl monumento al capitán Alatriste, ya descubierto

“No era el hombre más honesto ni el más piadoso, pero era un hombre valiente”. Treinta años después de aparecer por primera vez sobre el papel, Diego Alatriste ha abandonado por un momento las calles oscuras del Madrid del siglo XVII para ocupar un lugar permanente en Cartagena.

 

La ciudad portuaria ha inaugurado este viernes el monumento dedicado al capitán Alatriste, el célebre personaje creado por Arturo Pérez-Reverte, en un acto celebrado en la plaza del Cuartel del Rey y al que ha asistido el propio escritor cartagenero. La escultura se levanta junto a los Jardines de Capitanía General y frente al Arsenal Militar, un enclave que refuerza el vínculo de la obra con la historia naval y castrense de Cartagena.

 

El descubrimiento del monumento, presidido por la alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, convierte al veterano soldado de ficción en un nuevo habitante del casco histórico. Alatriste permanecerá allí con la mano cerca de la espada, el rostro curtido y esa actitud sobria de quien ha visto demasiado como para concederse gestos innecesarios.

 

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Una figura de 2,40 metros y 600 kilos de bronce

 

La estatua alcanza los 2,40 metros de altura y ha sido realizada en bronce por el escultor Salvador Amaya a partir de un boceto original del pintor Augusto Ferrer-Dalmau. Para crear la pieza definitiva, Amaya trabajó previamente con un modelo de cerca de 1.000 kilos de barro, posteriormente trasladado a fundición para obtener una figura de aproximadamente 600 kilos.

 

El resultado reproduce con detalle la indumentaria, las cicatrices, las arrugas y el cansancio contenido del personaje. No presenta a un héroe reluciente o victorioso, sino a un soldado veterano, firme y endurecido por las campañas, las heridas y una España tan poderosa en apariencia como frágil en sus entrañas.

 

Pérez-Reverte pudo seguir de cerca la fase final del modelado durante una visita realizada en marzo al taller de Salvador Amaya en Toledo. 

 

Una estatua levantada sobre la historia de Cartagena

 

La conexión del monumento con Cartagena no termina en el lugar elegido. El pedestal incorpora sillares históricos procedentes del Arsenal Militar y cedidos por la Armada, de manera que el personaje literario se sostiene simbólicamente sobre una parte material de la historia naval de la ciudad.

 

La plaza del Cuartel del Rey, donde se encontraban los antiguos cuarteles del mismo nombre, ha sido remodelada para dar protagonismo al conjunto escultórico. Su ubicación frente al Arsenal convierte la estatua en una pieza integrada en el paisaje militar de Cartagena y en un nuevo punto de interés para vecinos, visitantes y lectores de la saga.

 

El proyecto fue presentado públicamente en octubre de 2025 en la sede de la Real Academia Española, con la participación de Noelia Arroyo, Arturo Pérez-Reverte, Augusto Ferrer-Dalmau y Salvador Amaya. Desde su concepción, la obra fue planteada no solo como un homenaje al personaje y a su creador, sino también como el primer gran monumento público dedicado específicamente a los Tercios de España.

 

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¿Quién es el capitán Alatriste?

 

Diego Alatriste y Tenorio es un veterano de los Tercios de Flandes que, tras regresar de la guerra, malvive como espadachín a sueldo en el Madrid del siglo XVII. A pesar del tratamiento con el que todo el mundo lo conoce, en realidad nunca llegó a ser capitán. Es un hombre de pocas palabras, moral incómoda y lealtades profundas, atravesado por las luces y las sombras del Siglo de Oro español.

 

Sus aventuras son narradas principalmente por Íñigo Balboa, el joven hijo de un antiguo compañero de armas al que Alatriste acoge tras quedar huérfano. A través de ambos personajes, Pérez-Reverte recorre las intrigas de la Corte, las guerras de Flandes, los callejones de Madrid, los corrales de comedias, la Inquisición y las campañas militares de una monarquía que extendía su poder por Europa mientras comenzaba a mostrar sus grietas.

 

La primera novela, El capitán Alatriste, apareció en 1996 y dio origen a una saga que reúne ya ocho entregas. La más reciente, Misión en París, fue publicada en 2025, catorce años después de El puente de los Asesinos, y llevó de nuevo al personaje junto a Íñigo Balboa, Francisco de Quevedo y Sebastián Copons.

 

La relación literaria con Cartagena también aparece dentro de la propia serie. En El sol de Breda, tercera novela de la saga, Íñigo Balboa sirve como mochilero en el Tercio Viejo de Cartagena durante las campañas de Flandes.

 

Un homenaje a Pérez-Reverte y a los Tercios

 

La estatua permite a Cartagena rendir homenaje a uno de sus escritores más universales mediante el personaje que mejor ha sabido atravesar las fronteras entre literatura, historia y cultura popular. Las aventuras de Alatriste han vendido millones de ejemplares, han sido traducidas a numerosos idiomas y han llegado también al cine y la televisión.

 

Pero el monumento mira más allá de las novelas. A través del soldado imaginado por Pérez-Reverte, recuerda a los hombres que integraron los Tercios y a quienes partieron desde puertos como el de Cartagena para combatir lejos de su tierra. Literatura e historia se encuentran así frente al Arsenal, en un lugar donde el pasado militar de la ciudad nunca ha sido una abstracción.

 

Alatriste nació de la tinta, cruzó campos de batalla, tabernas y callejones, y terminó convirtiéndose en uno de los personajes más reconocibles de la narrativa española reciente. Desde este viernes, tiene también rostro, espada y sombra propia en Cartagena. Y allí seguirá, frente al Arsenal, como corresponde a los viejos soldados: sin hacer ruido, pero sin abandonar nunca su puesto.

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