Establecimiento de venta de frutas y verduras / Europa Press (Archivo)Encender el aire acondicionado, reservar una habitación, contratar un viaje o salir a cenar exige este verano algo más de presupuesto. La inflación alcanzó en junio el 3% en la Región de Murcia, una décima más que en mayo, aunque todavía se mantiene dos décimas por debajo de la media española.
Los precios aumentaron un 0,6% respecto al mes anterior y acumulan un encarecimiento del 2,3% desde el inicio del año. La Región entra así en la temporada estival con una cesta de consumo más cara y con algunos de los gastos propios de estas fechas, energía, turismo y hostelería, ejerciendo una presión especialmente visible sobre los hogares.
Los restaurantes y alojamientos cuestan un 5% más
Los restaurantes y servicios de alojamiento se encarecieron un 5% respecto a junio de 2025, dos décimas más que la tasa interanual registrada en mayo. Es uno de los incrementos más elevados de toda la cesta de consumo y afecta directamente a algunos de los planes más habituales del verano.
El dato no significa que todos los hoteles, apartamentos o restaurantes hayan elevado sus tarifas exactamente en esa proporción, sino que el conjunto de actividades incluidas en esta categoría presenta un precio medio un 5% superior al de hace un año.
Para una familia, la subida se traduce en vacaciones más costosas, estancias que exigen comparar más precios y salidas a comer o cenar que pesan algo más en la cuenta mensual. También puede favorecer decisiones como reducir noches, reservar con mayor antelación o sustituir algunos viajes por escapadas más cercanas.
A escala nacional, el grupo de restaurantes y servicios de alojamiento aumentó un 0,7% solo durante junio, principalmente por el encarecimiento de los establecimientos de alojamiento.
Viajar en verano también sale más caro
El transporte fue el grupo que registró el mayor incremento interanual en la Región de Murcia, con una subida del 5,7% respecto al mismo mes de 2025. Pese a ello, la tasa se moderó en 2,4 puntos en comparación con la anotada en mayo.
Desplazarse sigue siendo sensiblemente más caro que hace un año, pero durante junio los carburantes dieron cierto respiro. En el conjunto nacional, el grupo del transporte bajó un 1,3% respecto a mayo debido al descenso de los combustibles y lubricantes para vehículos particulares.
Esto permite que llenar el depósito pueda resultar algo menos gravoso que el mes anterior, aunque el coste total asociado al transporte, que incluye más productos y servicios además del combustible, permanece claramente por encima del registrado hace doce meses.
La electricidad vuelve a presionar el presupuesto familiar
Uno de los principales impulsores de los precios durante junio fue la energía. En España, el grupo de vivienda se encareció un 4,5% en un solo mes, debido principalmente al aumento de la electricidad y, en menor medida, del gas. Su tasa interanual escaló hasta el 4,7%, más de tres puntos por encima de la registrada en mayo.
La subida llega en un momento especialmente sensible para la Región de Murcia. El uso del aire acondicionado, los ventiladores y los sistemas de refrigeración aumenta durante los meses de temperaturas más elevadas, por lo que cualquier encarecimiento de la electricidad se refleja con mayor facilidad en el recibo doméstico.
Los paquetes turísticos elevan el coste de las vacaciones
Las actividades recreativas, deportivas y culturales aumentaron un 1,9% en España durante junio, impulsadas por los paquetes turísticos. Fue el segundo grupo con mayor repercusión positiva en la evolución mensual del IPC, solo por detrás de la vivienda.
La llegada de la temporada alta suele elevar la demanda de vuelos, alojamientos y viajes organizados. Este año, además, las vacaciones comienzan con una inflación general todavía por encima del objetivo de estabilidad de precios del 2% utilizado como referencia por el Banco Central Europeo.
El efecto se percibe especialmente en quienes reservan durante las semanas de mayor ocupación. Viajar no se ha convertido en un lujo inaccesible para todos, pero sí obliga a afinar más: comparar destinos, evitar determinadas fechas o recortar gastos complementarios se vuelve cada vez más habitual.
Salir, viajar o poner el aire: un verano de decisiones pequeñas
El IPC es una media estadística y no reproduce exactamente la economía de cada familia. Un hogar que no viaje apenas notará el encarecimiento de los paquetes turísticos, mientras que otro situado en una vivienda poco eficiente puede sufrir mucho más el aumento de la electricidad.
Aun así, la combinación de energía y servicios turísticos dibuja un verano en el que muchas decisiones cotidianas tendrán una dimensión económica: cuántas horas mantener encendido el aire acondicionado, dónde dormir durante una escapada, con qué frecuencia salir a comer o si desplazarse en coche.
Como referencia, una inflación del 3% implica que una cesta de bienes y servicios que costaba de media 100 euros hace un año requiere ahora unos 103 euros. Puede parecer una diferencia pequeña en una compra aislada, pero el efecto se multiplica cuando se aplica al conjunto de los gastos familiares durante doce meses.
Los alimentos suben menos que el índice general
La parte más cotidiana de la cesta ofrece un comportamiento algo más moderado. Los alimentos y bebidas no alcohólicas se encarecieron un 1,5% en la Región de Murcia respecto a junio del año pasado, la mitad que el índice general.
También registraron subidas contenidas el vestido y el calzado, con un 0,6%; los muebles y artículos para el hogar, con un 1%; y el cuidado personal, la protección social y otros bienes y servicios, con un 1,8%.
Las bebidas alcohólicas y el tabaco, en cambio, aumentaron un 3,7%, mientras que los servicios de educación lo hicieron un 3%. El único grupo que presentó una caída interanual fue el de información y comunicaciones, cuyos precios descendieron un 0,3%.
La Región de Murcia mantiene una inflación inferior a la española
El dato regional continúa por debajo del promedio nacional. El IPC español cerró junio con una tasa interanual del 3,2%, idéntica a la de mayo, y un incremento mensual del 0,6%. La inflación subyacente, que excluye los alimentos no elaborados y los productos energéticos por su mayor volatilidad, bajó una décima y se situó en el 2,9%.
Madrid registró la mayor inflación autonómica, con un 3,8%, seguida de Cantabria, con un 3,5%, y Baleares y Canarias, ambas con un 3,4%. Extremadura presentó la tasa más reducida, con un 2,4%. Murcia quedó, con su 3%, ligeramente por debajo del promedio español.
La energía vuelve a marcar el rumbo de los precios
CROEM considera que la inflación regional se mantuvo relativamente estable y en niveles inferiores a los nacionales, aunque continúa por encima del objetivo de estabilidad. La patronal ha advertido especialmente de la incidencia que mantienen las oscilaciones de los carburantes y la electricidad sobre el comportamiento general de los precios. El dato de junio muestra precisamente esa dependencia. La caída mensual de los combustibles ayudó a contener el IPC, pero el encarecimiento de la electricidad y el gas empujó en sentido contrario.





