Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

La huella del barro mazarronero en la Roma imperial: Mari Carmen Berrocal desvela la epopeya comercial de El Mojón

Una investigación doctoral demuestra que las salazones del Puerto de Mazarrón conquistaron el Atlántico y el corazón del Imperio Romano

José Antonio Muñoz Miércoles, 22 de Julio de 2026 Tiempo de lectura:
Mari Carmen Berrocal, profesora de  Arqueología e Historia Antigua del Centro Asociado de la UNED en Cartagena y docente de Geografía e Historia en el instituto Isaac Peral.Mari Carmen Berrocal, profesora de Arqueología e Historia Antigua del Centro Asociado de la UNED en Cartagena y docente de Geografía e Historia en el instituto Isaac Peral.

Hay historias que permanecen dormidas durante milenios bajo la arena de la bahía, esperando a que una mirada rigurosa las devuelva a la vida. Es el caso del alfar tardorromano de El Mojón, en el abrigo de Isla Plana y las costas de Mazarrón, un enclave que hace casi dos mil años funcionaba como un engranaje fabril a pleno rendimiento. Los micrófonos de MurciaEconomía Radio han sido testigos del relato de la arqueóloga e investigadora Mari Carmen Berrocal Caparrós, profesora del Centro Asociado de la UNED en Cartagena y del IES Isaac Peral, tras la defensa de su tesis doctoral, una obra monumental que ha obtenido la máxima distinción académica de sobresaliente cum laude y la opción al Premio Extraordinario de Doctorado.

 

 

El estudio de Berrocal trasciende la mera catalogación cerámica para reconstruir un paisaje humano, económico y marítimo. La investigación demuestra que los hornos de El Mojón no moldeaban arcilla para el mercado local; modelaban las vasijas que habrían de llevar el sabor del Mediterráneo murciano hasta los confines del mundo conocido.

 

En los talleres cerámicos de la bahía de Mazarrón, las manos de los artesanos tardorromanos daban forma a miles de ánforas destinadas a albergar el tesoro gastronómico de la época: las célebres salazones de pescado y el preciado garum elaborado en las factorías del Puerto de Mazarrón.

 

Gracias a la meticulosa metodología empleada por la doctora Berrocal, la tesis evidencia cómo estas piezas de barro, marcadas con la impronta del litoral mazarronero, emprendían viaje a bordo de navíos mercantes para surcar las arterias marítimas del Imperio. Las ánforas fabricadas en El Mojón no solo desembarcaron en los bulliciosos muelles del Tíber para alimentar a la gran metrópoli de Roma, sino que desafiaron las corrientes del Estrecho de Gibraltar hasta adentrarse en la inmensidad del Océano Atlántico.

 

Un hito de la arqueología regional

 

La nominación de esta tesis doctoral al Premio Extraordinario de carácter nacional es el broche de oro a años de excavación, análisis minucioso y pasión por la Historia Antigua. El trabajo de Mari Carmen Berrocal sitúa a la Región de Murcia en el mapa de las grandes investigaciones sobre el comercio internacional de la Antigüedad.

 

Con este hallazgo, la bahía de Mazarrón no solo se reafirma como un paraíso natural, sino como una de las grandes capitales industriales del pasado; un lugar donde la tierra, el fuego y el mar se unieron para escribir una página imborrable en la historia del Mediterráneo.

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.