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EMPRESAS

Otra jornada de huelga amenaza los viajes en Renfe el próximo 31 de julio

La protesta coincide con uno de los días de mayor movilidad del verano, aunque su impacto dependerá del seguimiento y los servicios mínimos

Alba Molina Miércoles, 22 de Julio de 2026 Tiempo de lectura:
Interior del tren de alta velocidad de la serie 106 - Alberto Ortega - Europa Press - ArchivoInterior del tren de alta velocidad de la serie 106 - Alberto Ortega - Europa Press - Archivo

Renfe afrontará una nueva jornada de huelga de 24 horas el próximo viernes 31 de julio. El Sindicato Ferroviario, integrado en la Confederación Intersindical, ha convocado al personal de conducción e intervención de Renfe Viajeros para protestar por las averías y deficiencias que, según denuncia, presentan los sistemas de climatización de algunos trenes.

 

La convocatoria coincidirá con la operación salida del mes de agosto, uno de los momentos de mayor movilidad ferroviaria del verano. Su repercusión final dependerá del seguimiento entre los trabajadores y de los servicios mínimos que determine el Ministerio de Transportes.

 

Por ahora, los canales oficiales consultados recogen la resolución correspondiente a la huelga del 15 de julio, pero todavía no una específica para el paro del día 31. En aquella jornada se garantizó hasta el 75% de los Cercanías en hora punta, el 66% de los trenes de Media Distancia y el 73% de los servicios de Alta Velocidad y Larga Distancia.

 

El sindicato alerta de riesgos para la salud

 

Sindicato Ferroviario sostiene que los fallos del aire acondicionado están generando una situación “peligrosa” dentro de los trenes, especialmente durante un verano marcado por temperaturas persistentemente elevadas.

 

La organización asegura que algunos trabajadores han padecido dolores de cabeza, fatiga, sensación de ahogo y episodios de ansiedad mientras prestaban servicio a bordo. También advierte de que las consecuencias podrían agravarse si los vehículos afectados continúan circulando sin una reparación completa.

 

Estas afirmaciones proceden del sindicato convocante. Hasta el momento no se ha difundido un balance oficial de Renfe que detalle cuántos trenes presentan averías de climatización, qué series están afectadas o cuántas incidencias laborales relacionadas con el calor se han registrado.

 

La central sindical había solicitado abordar el problema en la Comisión de Conflictos Laborales del Grupo Renfe, pero considera que no se ha alcanzado una respuesta suficiente para garantizar las condiciones de trabajo de maquinistas e interventores.

 

Críticas al mantenimiento y a la gestión de la flota

 

El sindicato atribuye los problemas a la gestión de los trenes cuando se produce una avería, al envejecimiento de determinados equipos y a la externalización de parte de las tareas de mantenimiento de los sistemas de climatización.

 

También acusa a la compañía de realizar reparaciones provisionales en lugar de sustituir los equipos que considera obsoletos y de mantener en circulación vehículos que presentan fallos reiterados. Renfe no ha hecho pública por ahora una respuesta detallada a estas acusaciones ni ha informado de las medidas concretas que adoptará ante la convocatoria.

 

La normativa comercial de la empresa sí contempla compensaciones para los viajeros cuando el servicio contratado se presta con deficiencias de climatización. En determinados trenes de Alta Velocidad y Larga Distancia, la ausencia total de aire acondicionado puede dar derecho a la devolución del 100% del importe y una carencia parcial, al 50%. Las condiciones varían en los servicios de Media Distancia.

 

La tercera huelga convocada desde finales de junio

 

La protesta del 31 de julio será la tercera jornada de huelga impulsada por Sindicato Ferroviario en poco más de un mes, aunque las dos anteriores respondían a reivindicaciones diferentes.

 

Los paros del 29 de junio y del 15 de julio se convocaron por el futuro de Renfe Mercancías, la entrada de capital privado, el mantenimiento de talleres y el supuesto incumplimiento de acuerdos laborales alcanzados en 2023.

 

La primera convocatoria registró un seguimiento del 1,83%, de acuerdo con los datos facilitados por Renfe, que aseguró haber prestado el servicio con normalidad en la mayor parte de la red.

 

En la segunda jornada, celebrada el 15 de julio, la compañía situó la participación en el 2,11%. Esas cifras corresponden al operador ferroviario y no a una medición independiente o consensuada con el sindicato convocante.

 

La convocatoria actual tiene además un alcance diferente: no se dirige a toda la plantilla del Grupo Renfe, sino específicamente a los colectivos de intervención y conducción de Renfe Viajeros.

 

Qué deben tener en cuenta los pasajeros

 

La convocatoria de una huelga no implica que todos los trenes previstos para el 31 de julio vayan a cancelarse. El Ministerio deberá fijar los servicios mínimos y Renfe tendrá que comunicar posteriormente los horarios y circulaciones afectadas.

 

En las jornadas anteriores, la compañía ofreció a los viajeros cuyos trenes fueron suprimidos la posibilidad de viajar en otra circulación próxima o cambiar y cancelar el billete sin coste.

 

Los pasajeros con desplazamientos previstos para el inicio de agosto deberán comprobar el estado de su tren una vez que Renfe publique la programación definitiva. El nuevo paro abre así otro frente en la compañía durante un verano especialmente exigente para el transporte ferroviario. 

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