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MURCIA

Madina Mursiya encara la recta final de sus obras antes de reabrir al público

El centro de Santa Eulalia articulará una ruta por la muralla urbana, las Fortalezas del Rey Lobo y el origen histórico de la Huerta

Alba Molina Jueves, 23 de Julio de 2026 Tiempo de lectura:
La alcaldesa supervisa los trabajos de la segunda fase del Centro de Interpretación, un proyecto estructural y museográfico que reabrirá sus puertas próximamente - Ayto. de MurciaLa alcaldesa supervisa los trabajos de la segunda fase del Centro de Interpretación, un proyecto estructural y museográfico que reabrirá sus puertas próximamente - Ayto. de Murcia

El Centro de Interpretación Madina Mursiya encara los últimos trabajos de su segunda fase de remodelación antes de reabrir sus puertas en la plaza de Santa Eulalia. La intervención completa una inversión acumulada de 1.169.665 euros entre las dos etapas del proyecto y busca convertir el espacio en el principal punto de partida para descubrir el patrimonio medieval y andalusí del municipio.

 

La alcaldesa de Murcia, Rebeca Pérez, ha supervisado el desarrollo de unas obras que afectan tanto a la estructura y la accesibilidad del edificio como a su discurso museográfico. El Ayuntamiento todavía no ha comunicado una fecha exacta para la reapertura y se limita por ahora a situarla próximamente. Pérez asumió la Alcaldía en mayo de 2026 y mantiene bajo su coordinación directa los principales proyectos de recuperación patrimonial.

 

La segunda fase ha sido adjudicada por 283.390,97 euros y está financiada con fondos europeos Next Generation EU. Esta cantidad se suma a los 886.274,45 euros destinados a la primera etapa, cofinanciada mediante el Fondo Europeo de Desarrollo Regional.

 

Los trabajos comenzaron con un plazo previsto de cinco meses y fueron adjudicados a Manibus Proyectos. El objetivo es completar las mejoras estructurales y expositivas en torno a la muralla, la antemuralla y la necrópolis musulmana conservadas bajo el barrio de Santa Eulalia.

 

Una nueva forma de recorrer el yacimiento

 

El cambio arquitectónico más visible será la sustitución de los antiguos escalones revestidos de madera por una estructura ligera de metal y vidrio que comunicará los tres niveles del edificio.

 

Los materiales transparentes permitirán aumentar la luminosidad y reducir los obstáculos visuales, ofreciendo nuevas perspectivas sobre los restos arqueológicos. La reforma pretende que la escalera deje de funcionar como una barrera dentro del recorrido y se integre en la contemplación del yacimiento.

 

La intervención también renueva la iluminación, los soportes informativos, la señalización de emergencia y los sistemas de protección del inmueble. Está prevista la incorporación de una bomba de achique en la zona de la barbacana para reducir el riesgo de inundación durante episodios de lluvia intensa, además de mejoras en el saneamiento y en los elementos resistentes al fuego.

 

El espacio se adaptará a criterios de accesibilidad universal mediante nuevos recorridos, soportes y contenidos audiovisuales. La fase presentada inicialmente contemplaba también subtítulos, varios idiomas y una señalética más inclusiva.

 

Pantallas, cielo histórico y personajes virtuales

 

La nueva museografía incorporará cuatro pantallas dinámicas. Entre ellas figura una de gran formato, de tres por dos metros, y otra de carácter permeable que permitirá combinar los contenidos digitales con la visión directa de la muralla medieval.

 

Un sistema de proyección en altura recreará además un cielo histórico sobre el yacimiento, reforzando la sensación inmersiva sin ocultar ni alterar los restos originales.

 

La narración añadirá dos nuevos personajes virtuales: el Guardián de la Puerta de las Siete Puertas y el Arquitecto de la Muralla Medieval. Ambos explicarán de manera didáctica cómo se construyó y defendió la ciudad durante la Edad Media.

 

Estos personajes se sumarán a las figuras que ya formaban parte del recorrido, como Al-Ricotí, la poetisa Amat al-Rahman y el alarife encargado de construir una de las puertas. El centro combina sus relatos con sonidos, proyecciones y recreaciones sensoriales para acercar al visitante a la vida cotidiana de la antigua ciudad.

 

Los restos de una ciudad bajo la ciudad

 

Madina Mursiya se encuentra a unos 3,5 metros bajo el nivel actual de las calles y ocupa alrededor de 1.600 metros cuadrados. El espacio reúne los yacimientos situados bajo el edificio Almudaina, la plaza de Santa Eulalia y el antiguo Centro de Visitantes de la Muralla.

 

En su interior se conserva un tramo de la muralla islámica del siglo XII, su doble sistema defensivo con barbacana y antemuralla, un bastión y la Puerta de las Siete Puertas. También alberga una puerta monumental cristiana levantada en el siglo XV y una extensa necrópolis musulmana con enterramientos fechados entre finales del siglo IX y el XII.

 

La Puerta de las Siete Puertas fue uno de los accesos principales de la medina. Según la información turística municipal, fue utilizada por Jaime I de Aragón cuando tomó posesión de la ciudad en 1266. Parte de sus restos, anteriormente ocultos, adquieren mayor protagonismo en la segunda fase de la musealización.

 

El relato histórico debe situarse, por tanto, entre los siglos IX y XV. Murcia fue fundada por orden del emir Abderramán II en el año 825, alcanzó uno de sus periodos de mayor esplendor durante el siglo XII y pasó después por la conquista castellana y su etapa como ciudad fronteriza.

 

Más de 17.000 visitantes durante su primera etapa

 

El centro abrió su primera fase en abril de 2024, después de cinco años de excavaciones, estudios arqueológicos e investigaciones. Los trabajos permitieron documentar restos humanos, estructuras defensivas y elementos vinculados a los primeros siglos de la ciudad.

 

Durante sus primeros catorce meses recibió 17.224 visitantes, acogió 451 visitas guiadas y 26 actividades culturales y fue visitado por más de 2.200 familias, según el último balance municipal publicado antes del comienzo de la segunda fase.

 

La nueva intervención busca aprovechar esa demanda y ampliar el uso educativo del recinto. El proyecto incorpora recursos específicos para escolares y una zona destinada a exposiciones, conferencias y actividades de divulgación histórica.

 

Una ruta desde Santa Eulalia hasta Monteagudo

 

El Ayuntamiento quiere que Madina Mursiya no funcione como una visita aislada, sino como la puerta de entrada a una red de enclaves relacionados con el nacimiento y la evolución medieval del municipio.

 

Desde Santa Eulalia, la propuesta conducirá al visitante hacia las Fortalezas del Rey Lobo, en Monteagudo, y el Centro de Visitantes de la Contraparada, además de otros restos como San Esteban y los tramos de muralla de Sagasta y del Sol. La primera planificación de la segunda fase ya contemplaba un panel turístico para conectar el centro con estos espacios.

 

Las Fortalezas del Rey Lobo permiten conocer el sistema palatino y defensivo desarrollado por Ibn Mardanís durante el siglo XII alrededor de Monteagudo, con enclaves como el Castillejo, el Castillo de Larache y la fortaleza del propio Monteagudo.

 

La Contraparada, por su parte, explica la relación entre la ciudad andalusí, el río Segura y la Huerta. Desde este azud parte el sistema tradicional de acequias que permitió distribuir el agua por la vega y sostuvo durante siglos el crecimiento agrícola y urbano de Murcia.

 

 

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