Imagen de archivo.Iberdrola ha reforzado de manera decisiva su estrategia de transición energética durante los seis primeros meses del ejercicio. La multinacional española ha logrado captar un total de 5.336 millones de euros en nueva financiación sostenible durante el primer semestre del año, una cifra que eleva el volumen acumulado de este tipo de operaciones a 71.152 millones de euros al cierre de junio, según refleja el informe semestral presentado por la compañía.
El grueso de esta inyección de recursos financieros ha tenido como destino directo la financiación de proyectos de impacto ambiental positivo. En concreto, 4.842 millones de euros corresponden a instrumentos de financiación verde propiamente dicha, mientras que los 494 millones de euros restantes se han estructurado mediante operaciones directamente vinculadas al cumplimiento de criterios de sostenibilidad.
Dentro del balance global del grupo, la partida asignada a bonos verdes continúa situándose como el principal motor financiero de la empresa, alcanzando un saldo vivo de 26.679 millones de euros. Con esta cifra, el grupo presidido por Ignacio Sánchez Galán consolida su posición de liderazgo internacional como el mayor emisor privado del mundo de bonos verdes destinados a financiar inversiones en proyectos de desarrollo propio.
En el desglose de las operaciones verdes cerradas durante la primera mitad del año destacan las emisiones de bonos senior, que sumaron 2.699 millones de euros, así como las de bonos híbridos, que alcanzaron los 600 millones. A estas operaciones en los mercados de capitales se añadieron 695 millones de euros formalizados mediante préstamos con bancos internacionales de desarrollo, 525 millones en préstamos multilaterales, 291 millones de euros a través de estructuras de inversión fiscal energética y 32 millones de euros adicionales mediante préstamos bancarios verdes directos.
Por su parte, el tramo de 494 millones de euros correspondiente a operaciones vinculadas a objetivos de sostenibilidad se distribuyó entre 409 millones de euros en préstamos bancarios y 85 millones suscritos con entidades multilaterales de desarrollo. De este modo, la cartera sostenible global de la eléctrica abarca también 14.202 millones de euros en líneas de crédito sostenibles, 8.731 millones en financiación estructurada verde y 6.000 millones en programas de papel comercial.
Uno de los momentos más destacados del periodo fue la colocación de un bono verde por valor de 1.500 millones de euros, cuyos fondos se destinarán íntegramente a financiar inversiones en el desarrollo y refuerzo del negocio de redes eléctricas. La operación puso de manifiesto el sólido respaldo de los inversores al registrar una demanda superior a los 4.500 millones de euros, lo que supuso triplicar la oferta inicial de la compañía.
En el terreno del desempeño ambiental, social y de gobernanza corporativa, Iberdrola ha revalidado su presencia en el prestigioso índice Dow Jones Best-in-Class World & Europe de S&P de 2026. Con este hito, la compañía se consagra como la única empresa de servicios públicos europea que ha formado parte ininterrumpida de este selectivo de sostenibilidad en sus 26 ediciones históricas.
Asimismo, en el plano de la transformación tecnológica y la digitalización, la eléctrica ha acelerado sus planes de electrificación integrando herramientas de inteligencia artificial y talento humano en más de 450 proyectos activos. Este avance ha valido a la corporación para ser reconocida por las publicaciones Fortune y Statista como la empresa energética más innovadora de Europa en 2026. Todas estas iniciativas se enmarcan en su plan estratégico de I+D+i, que contempla un compromiso inversor de 1.600 millones de euros entre los años 2025 y 2028.









