Imagen de archivo.La tensión ha saltado por los aires en el sector del metal de la Región de Murcia. Las acusaciones de "estafa", "traición" y "ruptura de la unidad de acción" marcan el inicio de una abierta contienda entre las principales organizaciones sindicales después de que UGT-FICA haya cargado con extrema dureza contra Comisiones Obreras (CCOO) por rubricar de forma unilateral un preacuerdo con la patronal Fremm. El pacto, alcanzado tras más de un año de complejas negociaciones y una maratoniana reunión de 13 horas el pasado viernes, busca regular el convenio colectivo para los más de 35.000 trabajadores que integran esta industria estratégica.
Sin embargo, el documento cuenta con el rechazo frontal de UGT y USO. Desde UGT FICA denuncian que la subida salarial del 15 % en cuatro años anunciada por CCOO es una mejora "ficticia" para la inmensa mayoría de las plantillas. Según ha detallado José Antonio García Belmonte, responsable del metal en dicho sindicato, la mayor parte de los profesionales del sector percibe remuneraciones por encima de las tablas de convenio a través de pluses y absorciones compensables. Por ello, argumenta que los incrementos acordados quedarán neutralizados en la práctica y no se traducirán en un aumento real en la nómina de los empleados.
Mermas en la incapacidad temporal y trabas al plus de astillero
Más allá de la cuestión retributiva, el foco de la disconformidad sindical se centra en los recortes de derechos laborales. UGT sostiene que el precio pagado ante la patronal incluye la pérdida del complemento económico por incapacidad temporal en aquellas bajas médicas que excedan los 150 días, una medida que consideran un retroceso inasumible para la protección social del colectivo.
Asimismo, la formación crítica lamenta que el esperado plus de astillero, una reivindicación histórica para la industria auxiliar de Cartagena, quede prácticamente inoperativo. García Belmonte sostiene que, debido a la estructura de absorción salarial, este complemento solo beneficiará a los trabajadores de nueva incorporación que perciban exclusivamente el salario base sin antigüedad ni pluses adicionales. A esto se suma, según el sindicato, una escasa cobertura frente a la inflación, con una cláusula de revisión vinculada al IPC que no operaría hasta el año 2030 y que solo cubriría el 50 % de la desviación que pudiera registrarse.
El conflicto coincide con una jornada de máxima intensidad en el sector. Por un lado, CCOO ha convocado a su afiliación y delegados a una asamblea consultiva en Murcia para ratificar el preacuerdo, foro que UGT ha aprovechado para pedir a los asistentes que frenen la pérdida del complemento de incapacidad temporal. Paralelamente, la patronal Fremm elige la sucesión en su presidencia tras la salida de Alfonso Hernández Zapata, con una votación disputada entre Encarna Ortiz Asensio y Tomás Martínez Pagán.
Por su parte, la ejecutiva regional de UGT-FICA, encabezada por su secretaria general Paqui Sánchez, ofrecerá una comparecencia pública para formalizar su rechazo al texto. El sindicato ya ha anunciado que iniciará una ronda de asambleas informativas en los centros de trabajo con el objetivo de coordinar el calendario de movilizaciones que consideren oportuno en defensa de lo que califican como un convenio digno.




