Asamblea de delegados y delegadas de CC OO en el sector del metal.Giro de 180 grados en el escenario laboral de la Región de Murcia. La asamblea de delegados del sindicato Comisiones Obreras (CCOO) ha tumbado el preacuerdo para el convenio colectivo del sector del metal alcanzado hace solo unos días con la Federación Regional de Empresarios del Metal de Murcia (Fremm). La decisión, adoptada en un ambiente de máxima incertidumbre, deja en el aire las condiciones laborales y salariales de más de 35.000 trabajadores en toda la comunidad autónoma.
El resultado de la consulta interna no pudo ser más ajustado: el texto impulsado por la dirección del sindicato fue rechazado por un solo voto de diferencia. Este estrechísimo margen invalida de forma inmediata el documento de entendimiento y deja sin efecto los compromisos alcanzados entre la representación de los trabajadores y la patronal, obligando a reabrir la mesa de negociación de manera inminente.
El preacuerdo ahora fallido establecía una subida salarial del 15 % repartida en cuatro anualidades. Sin embargo, el texto nació envuelto en una fuerte marejada sindical. La otra gran fuerza representativa del sector, UGT-FICA, se desmarcó desde el primer minuto del pacto, negándose a estampar su firma al considerar insuficientes los incrementos salariales y criticar duramente los ajustes planteados en las coberturas por Incapacidad Temporal (IT).
El histórico rechazo en las bases de CCOO refleja que la división no solo era intersindical, sino que calaba de lleno dentro de las propias filas de la organización. Casi la mitad de la representación de CCOO ha acabado sumándose a las tesis más duras, rechazando asumir cesiones en materia de bajas médicas a cambio de las tablas salariales propuestas por la patronal.
Un bautismo de fuego para Martínez Pagán
La invalidación del preconvenio sitúa la patata caliente directamente sobre la mesa de la junta directiva de la Fremm, en un momento en el que la patronal acaba de culminar su proceso electoral para elegir al sucesor de Alfonso Hernández Zapata.
El equipo directivo liderado por Tomás Martínez Pagán tendrá que afrontar de inmediato la recomposición del diálogo social para evitar que la parálisis de la negociación desemboque en movilizaciones de calle, paros parciales o convocatorias de huelga en los astilleros, talleres e industrias auxiliares murcianas.
Tras el mandato dictado por las bases, la comisión negociadora de CCOO deberá sentarse de nuevo con la Fremm —y previsiblemente buscar el reencuentro con UGT— para redactar un nuevo borrador que recoja las exigencias de la plantilla.
Entre los puntos calientes que se deberán revisar con prioridad destacan la eliminación de los recortes en los complementos por incapacidad temporal y la inclusión de cláusulas de revisión salarial vinculadas a la evolución real de la inflación, dos aspectos que han acabado por dinamitar el acuerdo previo.




