Los sindicatos cifran el seguimiento de los paros en un 60%
Un piquete informativo ha bloqueado esta mañana la salida de autobuses de Travimusa, cuyo comité ha convocado desde hoy una huelga indefinida, por lo que hay retrasos de más de una hora en los servicios mínimos decretados por la Comunidad Autónoma, fuera de los cuales se cifra un seguimiento del 60%, según el presidente del comité, del sindicato USO, Francisco Muñoz.
Muñoz criticó la actitud de la dirección de Travimusa al ampliar el número de autobuses fijados como servicios mínimos o al contratar a otros ajenos que han hecho servicios concertados para colegios privados.
Los motivos de la huelga son el Expediente de Regulación de Empleo que afecta a 53 conductores, el impago de mitad de la nómina de noviembre y la paga extraordinaria de Navidad o los incumplimientos del convenio colectivo.
La empresa había negociado con el comité una rebaja del 22 por ciento del salario sin reducción de jornada, lo que fue rechazado por los trabajadores que consideraban que ellos no tenían que ser los paganos de la falta de subvención del transporte público por parte de las autoridades.
"No hay que dar muchas vueltas a este asunto; la gestión de los políticos que tenemos en Murcia no apuesta por el transporte público", aseguró, al tiempo que recordó que se encuentra desde hace meses la empresa en concurso de acreedores.
Indicó que en Travimusa hay 356 empleados, de los que 316 son conductores, a los que inicialmente presentaron un ERE que afectaba a 94, cifra que fue rebajada finalmente a 53, cuyos afectados conocen a día de hoy su despido.
Muñoz criticó la actitud de la dirección de Travimusa al ampliar el número de autobuses fijados como servicios mínimos o al contratar a otros ajenos que han hecho servicios concertados para colegios privados.
Los motivos de la huelga son el Expediente de Regulación de Empleo que afecta a 53 conductores, el impago de mitad de la nómina de noviembre y la paga extraordinaria de Navidad o los incumplimientos del convenio colectivo.
La empresa había negociado con el comité una rebaja del 22 por ciento del salario sin reducción de jornada, lo que fue rechazado por los trabajadores que consideraban que ellos no tenían que ser los paganos de la falta de subvención del transporte público por parte de las autoridades.
"No hay que dar muchas vueltas a este asunto; la gestión de los políticos que tenemos en Murcia no apuesta por el transporte público", aseguró, al tiempo que recordó que se encuentra desde hace meses la empresa en concurso de acreedores.
Indicó que en Travimusa hay 356 empleados, de los que 316 son conductores, a los que inicialmente presentaron un ERE que afectaba a 94, cifra que fue rebajada finalmente a 53, cuyos afectados conocen a día de hoy su despido.

