La empresa, propiedad de la familia Pujante, tiene su sede social en Murcia, pero sus granjas se encuentran en Alicante
El juzgado de lo Mercantil número Dos de Murcia ha aceptado el concurso de acreedores presentado por Avimed, y lo hace unos días después de que una de sus filiales, Europavo, también suspendiera pagos.
Avimed es un matadero avícola con sede en Murcia pero cuyas fábricas se encuentran en Alicante. Estas empresas son propiedad de la familia Pujante Larrosa.
Las razones de la suspensión de pagos son los desajustes financieros provocados por el encarecimiento de los piensos, cuya materia prima está sujeta a importantes fluctuaciones en el mercado internacional.
El principal problema de la empresa, con más de una treintena de trabajadores, es el alto coste de la materia prima para alimentar a las aves, un mercado especulativo controlado por un restringido grupo de multinacionales que se está haciendo con el mercado mundial de trigo y cebada para elaborar los piensos. Por el contrario, el precio de la carne apenas oscila y no se le puede imputar los sobrecostes de la producción.
Fuentes próximas a la empresa, cuyo volumen de negocio el pasado año fue de 11,7 millones de euros, han señalado que el objetivo es presentar convenio a los acreedores y evitar la liquidación.
La titular del juzgado ha nombrado administrador concursal a Miguel García Sánchez, quien también administra Europavo, y ha dado un plazo de un mes a los acreedores para que presenten los créditos pendientes de pago.
Avimed es un matadero avícola con sede en Murcia pero cuyas fábricas se encuentran en Alicante. Estas empresas son propiedad de la familia Pujante Larrosa.
Las razones de la suspensión de pagos son los desajustes financieros provocados por el encarecimiento de los piensos, cuya materia prima está sujeta a importantes fluctuaciones en el mercado internacional.
El principal problema de la empresa, con más de una treintena de trabajadores, es el alto coste de la materia prima para alimentar a las aves, un mercado especulativo controlado por un restringido grupo de multinacionales que se está haciendo con el mercado mundial de trigo y cebada para elaborar los piensos. Por el contrario, el precio de la carne apenas oscila y no se le puede imputar los sobrecostes de la producción.
Fuentes próximas a la empresa, cuyo volumen de negocio el pasado año fue de 11,7 millones de euros, han señalado que el objetivo es presentar convenio a los acreedores y evitar la liquidación.
La titular del juzgado ha nombrado administrador concursal a Miguel García Sánchez, quien también administra Europavo, y ha dado un plazo de un mes a los acreedores para que presenten los créditos pendientes de pago.

