Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

DEBATE EN LISBOA

Felipe González lamenta la falta de un proyecto de país para España

Efe Lunes, 07 de Enero de 2013 Tiempo de lectura:

El ex presidente afirma que el espíritu de la Transición tenía más "elementos básicos"

El ex presidente de Gobierno español Felipe González afirmó hoy que lo más preocupante de la crisis española es la ausencia de un proyecto de país y recordó que el espíritu de la transición tenía más "elementos básicos" en común.

En un debate sobre las transiciones democráticas ibéricas celebrado en Lisboa, con motivo de los 40 años del semanario portugués 'Expresso', González debatió junto a los ex gobernantes lusos, Mário Soares y Francisco Pinto Balsemao, el recorrido de los dos países desde la transición hasta la actual crisis europea.

Los dos proyectos políticos convergieron, a juicio del socialista González, en la entrada de ambos países a la Comunidad Económica Europea (CEE) en 1986.

Veintisiete años después, las dos naciones comparten otra vez un mismo desafío ante un mundo globalizado y una Unión Europea (UE) "austericida", opinó, al tiempo que destacó la falta de una definición nacional en España.

"¿Qué queremos ser, con qué economía vamos a contar, cómo salvamos los fundamentos de la cohesión social, cómo los insertamos en una economía global de manera competitiva para ese esfuerzo nacional?", se preguntó González.

En retrospectiva, el ex presidente, de 70 años, consideró que en España ahora "no hay tanta capacidad para definir los elementos básicos que componen un proyecto de país" como en el período de la transición (1975-1982).

Acerca del rumbo de la UE, censuró la obsesión por el déficit y la solvencia de los gobiernos nacionales sin reparar en los fallos estructurales que afectan a las propias instituciones europeas.

En particular, criticó que después del Tratado de Maastricht (1991) -que él mismo firmó como presidente- la UE solo avanzó en la unión monetaria, sin tener en cuenta la fiscal y económica, situación que condenó, en su opinión, el proyecto del euro al fracaso en la primera crisis financiera a la que se enfrentó.

Además, lamentó que la Comisión Europea (CE) no cumpliese íntegramente su papel como promotor del bien público europeo durante la crisis por estar limitada a la interferencia de gobiernos nacionales y los intereses de agenda electoral de éstos.

El ex mandatario avisó de que si la UE no aprovecha su capacidad para reformarse mediante un nuevo pacto social europeo que aumente la productividad y competitividad, los ciudadanos ya no serán igual de tolerantes cuando llegue una nueva crisis financiera.

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.