"Este dinero está destinado a Comunidades Autónomas y no saben cómo hacerlo", asegura la eurodiputada murciana en una mesa redonda
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La ex consejera del Gobierno murciano hizo estas afirmaciones durante una mesa redonda sobre educación organizada por la Unir (Universidad Internacional de La Rioja), en la que también participó la ex ministra Pilar del Castillo, el experto en Derecho Internacional José M. de Areilza, Francisco López Rupérez, Presidente del Consejo Escolar del Estado; Gonzalo León, director del Centro de Apoyo a la Innovación Tecnológica UPM; y María José Canel, Catedrática de Comunicación Política de la UCM. Todos ellos coincidieron en la armonización legislativa y un sistema educativo que garantice la libertad, como garantías para el futuro de Europa.
Gutiérrez-Cortines explicó que el cambio de investigación a innovación debe ser uno radical. Afirmó que “se necesita un esfuerzo de dejación de poder que va a ser muy duro. Lo público pone las pistas, pero la iniciativa privada es la que rueda, es la que debe tener el protagonismo”. Habló también de una reflexión pedagógica sobre lo que es innovación: “No estamos hablando solo de tecnología. Pocoyó también es innovación”, y añadió: “En este momento en España hay 4.000 millones de euros sin gastar en innovación. Este dinero estaba destinado a Comunidades Autónomas para innovar y no saben cómo hacerlo”. Asimismo, aseguró: “no están acostumbrados a reconocer empresas que puedan ser competitivas”.
Pilar del Castillo expresó la urgencia de una “mayor aproximación y armonización legislativa a nivel europeo en materia de educación para avanzar en el mercado común”. Recordó que Europa es una sociedad del conocimiento y que si no se avanza en este sentido surgirán problemas que pueden afectar a nivel Europeo porque: “no dispondremos de los instrumentos necesarios para desarrollar aspectos tan importantes como la movilidad laboral que nos lleva a un mercado común y a una economía de escala que es la que permite competir con el nuevo sistema de fuerzas”.
José M. de Areilza afirmó que “vamos hacia un nuevo reparto de competencias entre la Unión Europea y los Estados”, y que debe acatarse esta realidad porque “Europa es un actor global”. Apuntó asimismo la necesidad de una Unión Europea ”garante de libertad de pensamiento que se genera a través de un mercado interior con una dinámica de mejores prácticas”. Francisco López Rupérez explicó con positivismo que la educación y la formación se han convertido en dos de las grandes preocupaciones de la Unión Europea en las últimas dos décadas y habló de “garantizar una misma calidad educativa sin que esto signifique la pérdida absoluta de competencias de los Estados”.
Gonzalo León centró su intervención en la I+D+I, en el marco del proyecto europeo Horizonte 2020 y apuntó tres necesidades básicas para avanzar en el triángulo educación-investigación-formación: “que haya suficientes recursos, una mayor coordinación entre
María José Canel habló de la “fiebre evaluadora” de la que dijo: “Padece de la burocracia, de los riesgos de influencias, tienes sus defectos; aún así debemos recuperar la confianza en la evaluación”. Además, reflexionó sobre “la necesidad de confiar más en lo que establece la Unión Europea como camino”. Explicó que nuestro modelo de educación es un “modelo Napoleónico, es el Estado quien educa” y que debemos pasar hacia un modelo que “fomente una mayor libertad”.

