El estudio ha sido encargado por la Autoridad Portuaria
Aunque Cartagena cumpliera actualmente con todos los requisitos y necesidades para ser un puerto "home", es decir, de salidas y llegadas de cruceros y no solo de escalas como es actualmente, tendrían que pasar al menos 10 años hasta lograr implantar esa condición.
Así lo ha indicado esta mañana el investigador Jay Lewis, miembro de la consultora norteamericana Passenger & Shipping Institute, a la que la Autoridad Portuaria de Cartagena (APC) ha encargado la elaboración de un estudio de viabilidad sobre las posibilidades de hacer de Cartagena un puerto "home".
El estudio, que estará terminado en el mes de junio, determinará si el municipio cuenta ya con las principales características y necesidades para convertirse en base de salidas y llegadas de esos buques e indicará las pautas a seguir y las infraestructuras a desarrollar para lograr ese objetivo.
En cualquier caso, Lewis ha insistido en que el desarrollo de un puerto hasta convertirse en base de cruceros "necesita mucho tiempo, no ocurre inmediatamente", e incluso en el caso de que la ciudad cumpliera ya con todos los requisitos para lograrlo, "pasarían entre 5 y 7 años hasta que las navieras se decidieran por ese puerto, y 3 años más para que pudieran incluirlo entre sus ofertas".
"Si todo fuera perfecto hoy mismo, sería entre 2020 y 2022 cuando se podría hablar de Cartagena como puerto home", ha señalado.
Según ha explicado el investigador, las condiciones necesarias para que el de Cartagena sea un puerto base pasan por contar con buenas condiciones de accesibilidad, facilidad de entrada y de navegación en el plano marítimo, así como elementos que garanticen la seguridad, el aprovisionamiento y los servicios de los buques en tierra.
De cara a los pasajeros, la ciudad debe contar con un mercado emisor o situarse cerca de posibles mercados emisores, tener una buena red de transportes que comunique el puerto con otros puntos de España, y con adecuadas infraestructuras portuarias y turísticas.
Además es necesario que la ciudad sea una "marca reconocida para las navieras", con buena reputación y el apoyo de los agentes locales y regionales, y debe contar con la posibilidad de ofrecer itinerarios únicos, imposibles desde otros puertos por motivos de distancia.
Lewis ha señalado que aunque su primera impresión sobre Cartagena ha sido positiva, ya que desde que comenzaron a llegar cruceros a la ciudad hace cinco años, se ha doblado el número de buques (de unos 40 a más de 80, y 100 previstos para este año) y de pasajeros (ya se han alcanzado los 100.000), lo que lo está consolidando como un puerto de escala de cruceros, algo que es "el primer paso para llegar a ser puerto home".
El presidente de la APC, Adrián Ángel Viudes, ha subrayado también que hay pasos intermedios entre ser un puerto de escalas y un puerto home, como las soluciones "interpuertos", en las que las navieras recogen pasajeros en varios puertos antes de comenzar el crucero.
En cualquier caso, ha insistido en la necesidad de colaboración con el Ayuntamiento de la ciudad para convertirla en un destino "deseable, del que todos los turistas querían salir", algo para lo que el Consistorio "pondrá todo de su parte", según ha señalado la edil de Turismo, Carolina Palazón.
El estudio, que ha tenido unos costes de 50.000 euros, servirá también para orientar sobre los pasos a dar para favorecer el sector de los cruceros, que crece cada año un 3 por ciento a nivel mundial, si bien en 2012 experimentó un descenso en el caso de España.
Así lo ha indicado esta mañana el investigador Jay Lewis, miembro de la consultora norteamericana Passenger & Shipping Institute, a la que la Autoridad Portuaria de Cartagena (APC) ha encargado la elaboración de un estudio de viabilidad sobre las posibilidades de hacer de Cartagena un puerto "home".
El estudio, que estará terminado en el mes de junio, determinará si el municipio cuenta ya con las principales características y necesidades para convertirse en base de salidas y llegadas de esos buques e indicará las pautas a seguir y las infraestructuras a desarrollar para lograr ese objetivo.
En cualquier caso, Lewis ha insistido en que el desarrollo de un puerto hasta convertirse en base de cruceros "necesita mucho tiempo, no ocurre inmediatamente", e incluso en el caso de que la ciudad cumpliera ya con todos los requisitos para lograrlo, "pasarían entre 5 y 7 años hasta que las navieras se decidieran por ese puerto, y 3 años más para que pudieran incluirlo entre sus ofertas".
"Si todo fuera perfecto hoy mismo, sería entre 2020 y 2022 cuando se podría hablar de Cartagena como puerto home", ha señalado.
Según ha explicado el investigador, las condiciones necesarias para que el de Cartagena sea un puerto base pasan por contar con buenas condiciones de accesibilidad, facilidad de entrada y de navegación en el plano marítimo, así como elementos que garanticen la seguridad, el aprovisionamiento y los servicios de los buques en tierra.
De cara a los pasajeros, la ciudad debe contar con un mercado emisor o situarse cerca de posibles mercados emisores, tener una buena red de transportes que comunique el puerto con otros puntos de España, y con adecuadas infraestructuras portuarias y turísticas.
Además es necesario que la ciudad sea una "marca reconocida para las navieras", con buena reputación y el apoyo de los agentes locales y regionales, y debe contar con la posibilidad de ofrecer itinerarios únicos, imposibles desde otros puertos por motivos de distancia.
Lewis ha señalado que aunque su primera impresión sobre Cartagena ha sido positiva, ya que desde que comenzaron a llegar cruceros a la ciudad hace cinco años, se ha doblado el número de buques (de unos 40 a más de 80, y 100 previstos para este año) y de pasajeros (ya se han alcanzado los 100.000), lo que lo está consolidando como un puerto de escala de cruceros, algo que es "el primer paso para llegar a ser puerto home".
El presidente de la APC, Adrián Ángel Viudes, ha subrayado también que hay pasos intermedios entre ser un puerto de escalas y un puerto home, como las soluciones "interpuertos", en las que las navieras recogen pasajeros en varios puertos antes de comenzar el crucero.
En cualquier caso, ha insistido en la necesidad de colaboración con el Ayuntamiento de la ciudad para convertirla en un destino "deseable, del que todos los turistas querían salir", algo para lo que el Consistorio "pondrá todo de su parte", según ha señalado la edil de Turismo, Carolina Palazón.
El estudio, que ha tenido unos costes de 50.000 euros, servirá también para orientar sobre los pasos a dar para favorecer el sector de los cruceros, que crece cada año un 3 por ciento a nivel mundial, si bien en 2012 experimentó un descenso en el caso de España.





