Ni Rajoy, ni muchos políticos… Son los partidos
Un breve comentario después de lo acontecido esta semana con el caso Bárcenas para apostillar cuál es la única solución posible para resolver el problema de la corrupción generalizada que envuelve esta tierra nuestra desde muchos siglos atrás.
Economía sumergida, ilegales asentados, mafias de distintos países, fraude fiscal inmenso, indultos a personas vinculadas que han sido condenadas, laxitud en el cumplimiento de las obligaciones de funcionarios en todas las administraciones, falta de educación ciudadana desde la niñez, etc, etc, etc.
Estos factores estallan, a menudo, en escándalos dentro de los estamentos públicos y sociales que generan en todo el país abundantes dosis de desesperanza y rabia cuando se valora el tremendo daño causado a España.
Su única solución posible, apuntada ya por toda persona sensata y avalada por el 80% de la población en reciente encuesta, es cambiar nuestro sistema electoral para que el político tenga personalmente más valor que el partido al que se apunta por afinidad de filosofía e ideas. Además:
* Listas abiertas ¡YA!
* Limitación de mandatos ¡YA!
* Fuera privilegios a la clase política ¡YA!
* Dureza en las penas al que viola la ley ¡YA!
* Supresión de la facultad para conceder indultos “a dedo” ¡YA!
Y todo lo que, adicionalmente, se le ocurra a una comisión judicial independiente que presente las modificaciones legales y constitucionales necesarias para poner fin a esta sangría que sufre el pueblo español.
Más artículos de Eugenio Pedreño en su blog del Círculo de Economía
Economía sumergida, ilegales asentados, mafias de distintos países, fraude fiscal inmenso, indultos a personas vinculadas que han sido condenadas, laxitud en el cumplimiento de las obligaciones de funcionarios en todas las administraciones, falta de educación ciudadana desde la niñez, etc, etc, etc.
Estos factores estallan, a menudo, en escándalos dentro de los estamentos públicos y sociales que generan en todo el país abundantes dosis de desesperanza y rabia cuando se valora el tremendo daño causado a España.
Su única solución posible, apuntada ya por toda persona sensata y avalada por el 80% de la población en reciente encuesta, es cambiar nuestro sistema electoral para que el político tenga personalmente más valor que el partido al que se apunta por afinidad de filosofía e ideas. Además:
* Listas abiertas ¡YA!
* Limitación de mandatos ¡YA!
* Fuera privilegios a la clase política ¡YA!
* Dureza en las penas al que viola la ley ¡YA!
* Supresión de la facultad para conceder indultos “a dedo” ¡YA!
Y todo lo que, adicionalmente, se le ocurra a una comisión judicial independiente que presente las modificaciones legales y constitucionales necesarias para poner fin a esta sangría que sufre el pueblo español.
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