Brotes verdes en Babel
La galería Babel de Murcia, gracias a su última exposición, puede preciarse de haber hallado los famosos brotes verdes y un paraíso con nuez, o sea, sin manzana, y si no hay manzana, no hay pecado.
El responsable de este estado de bonanza económica y espiritual es el artista grancanario Arturo Nuez. Nuez, que compagina su actividad de pintor realista con la de director de arte en cine, nos induce a reflejarnos en el espejo de la naturaleza.
Decía Cézanne que “llegará un día en que una sola zanahoria, observada con ojos nuevos, desencadenará una revolución”, pues bien, esa capacidad revolucionaria se la atribuye Nuez a sus motivos vegetales con una precisión fotográfica.
A través de una pincelada que no deja rastro, el espectador se diluye en la naturaleza sin intermediarios, la huella del artista se desvanece para darle todo el protagonismo a su obra, la cual brota jugosa y fresca colonizando las paredes con lenguas verdes que murmuran: detente, no hay prisa, ¿conoces alguna planta que la tenga?
El mundo vegetal, contenido entre las fronteras del marco, nos habla, con susurros de clorofila, de Ítacas que esperan pacientes nuestro regreso. Ven a mi, -parecen decir-, pues yo soy el paraíso.
La exposición, titulada “Paradise”, puede visitarse hasta el 4 de mayo. No dejen de ir a verla, después de esa fecha, estas plantas echarán raíces en otra parte.
Más información: babelarte.com
![[Img #14288]](upload/img/periodico/img_14288.jpg)
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El responsable de este estado de bonanza económica y espiritual es el artista grancanario Arturo Nuez. Nuez, que compagina su actividad de pintor realista con la de director de arte en cine, nos induce a reflejarnos en el espejo de la naturaleza.
Decía Cézanne que “llegará un día en que una sola zanahoria, observada con ojos nuevos, desencadenará una revolución”, pues bien, esa capacidad revolucionaria se la atribuye Nuez a sus motivos vegetales con una precisión fotográfica.
A través de una pincelada que no deja rastro, el espectador se diluye en la naturaleza sin intermediarios, la huella del artista se desvanece para darle todo el protagonismo a su obra, la cual brota jugosa y fresca colonizando las paredes con lenguas verdes que murmuran: detente, no hay prisa, ¿conoces alguna planta que la tenga?
El mundo vegetal, contenido entre las fronteras del marco, nos habla, con susurros de clorofila, de Ítacas que esperan pacientes nuestro regreso. Ven a mi, -parecen decir-, pues yo soy el paraíso.
La exposición, titulada “Paradise”, puede visitarse hasta el 4 de mayo. No dejen de ir a verla, después de esa fecha, estas plantas echarán raíces en otra parte.
Más información: babelarte.com
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