Ciudadanos, inversores y las autoridades europeas esperan las anunciadas medidas de ajuste anunciadas para el Consejo de Ministros
Pocas veces la sala de prensa de La Moncloa había suscitado tanta expectación como la que se espera para este viernes, después del Consejo de Ministros, cuando previsiblemente la vicepresidenta y portavoz del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría -aunque no se descarta que comparezca el presidente-, dará a conocer la revisión de sus previsiones y los nuevos recortes que anunció Mariano Rajoy.El jefe de Gobierno y sus ministros no han contribuido a disipar el misterio de los capítulos presupuestarios que se tocarán y han guardado un silencio absoluto. Rajoy solo se limitó a decir el martes que no se subirían ni el IVA ni el IRPF, algo que reiteró el miércoles con un "este viernes no toca impuestos".
Por lo demás, y aunque existe cierto consenso en que las medidas van más encaminadas a contentar a Europa para que flexibilice el objetivo del déficit español, nada se sabe, aunque este viernes el ministro de Industria, José Manuel Soria, ha adelantado en una entrevista en la COPE que estos ajustes irán encaminados a "profundizar en los dos pilares fundamentales de la política del Gobierno, la consolidación fiscal (no podemos seguir con desajustes entre lo que ingresamos y gastamos, no podemos seguir con el deficit porque no llegarían la financiación al sector privado) y en segundo lugar reformas como potenciar las líneas de financiación no bancarias a las pequeñas y medianas empresas".
Y esta línea de financiación consiste, como ha explicado Soria, "en una serie de créditos a través de la Empresa Nacional de Innovación, préstamos blandos en condiciones mejores que pueden conseguir las empresas en el mercado para proyectos de inversión que incorporen innovación y tambien el refuerzo de avales para empresas que puedan obtener un préstamo pero no tengan el aval para que ese préstamo pueda ser dado".
Eso es lo más concreto que se ha dicho sobre lo previsto para este mediodía, aunque también se sabe que se reajustarán las previsiones económicas, que podrían incorporar una caída de la economía de hasta el 1,5% en 2013 y una tasa de paro que no bajará del 25% en varios años, después de que ayer se conociera que el desempleo español rebasó por primera vez los seis millones de personas.



