El ‘veranito’ y la banca rayando la crueldad
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Venía a cuento porque emitían ‘Una jornada particular’, protagonizada por Sofía Loren y Marcelo Mastroianni. Ya saben, cine para gourmets. “El cine es un espejo pintado, llegó a asegurar Scola, ¿sabes?”. A lo que él, rompiendo el encanto del momento, respondió: “¿Pero ese Scola no es un jugador de baloncesto?”. El cine también puede convertirse en un espejo hecho añicos.
El ciclo se atreve a emitir cada verano títulos clásicos olvidados por la televisión. Lucha por extender entre el público la alta cultura. O lo que queda de ella. Pero, mal que nos pese, el verano en España es un estribillo de Georgie Dann. Si hasta los creativos publicitarios echan mano de sus ritmos pachangueros y horteras.
En la vida real, y más concretamente en lo relativo a la economía, los actores son siempre los mismos. Aquí no cabe confusión alguna entre el apellido del director italiano y el pívot argentino que juega en la NBA. Por lo que cuando el calendario marca el inicio del ‘veranito’, siempre se señala al turismo como la tabla de salvación. Entonces, suena la canción de cada verano, que asegura que el sector nos sacará de la crisis.
Es decir, ya llegó el ‘veranito’. Otro más marcado por la traída, llevada y penosa crisis económica. Otro estío más en el que las expectativas quizá no se cumplan como esperaban tanto los profesionales de la hostelería como los agentes sociales. Aun así, podemos asegurar que el verano se va a salvar, sí, pero de aquella manera.
Seguimos en los mismos parámetros que el año pasado: estancias cortas, contención del gasto y reservas de última hora. Un cóctel que, aunque se tome en una terraza con vistas al mar, se traduce en una nueva bajada de rentabilidad en los negocios. Así como la imposibilidad de poder gestionar como sería deseable.
No es menos cierto que la necesidad agudiza el ingenio. Ahora más que nunca. Por ello, es necesario que se pongan en marcha todos los mecanismos y herramientas para engrasar la maquinaria turística de la Región de Murcia. Para esta película, los actores serían los políticos, los sindicatos, los empresarios y la queridísima banca. Tan de moda en las últimas semanas.
Es evidente que si las entidades financieras no apoyan será difícil que se ruede esta película.
Los bancos y cajas de ahorro deben adoptar posturas flexibles, así como ser más coherentes con sus políticas de crédito. Todo para ayudar -¡ojo!-, que no queremos que regalen el dinero.
Si las entidades financieras en lugar de estar cerrando el grifo y adoptar posturas intransigentes -y a veces rayando la crueldad- no actúan con coherencia, la coyuntura económica irá a peor. Por lo tanto, deben llevar a cabo una planificación financiera que ayude en la medida de lo posible a los empresarios.
Sí todos los días a cualquier hora siguen comportándose como verdaderos ‘ángeles custodios’ asegurando que si no pagas entrarás en el RAI, mal camino llevan. Porque no se trata de presentar al empresario como si fuera un delincuente. Ese es un método equivocado, ya que lo lógico es intentar llegar a soluciones que sean válidas para ambas partes; que si se buscan, seguro que se encuentran.
No es fácil desempeñar el papel de empresario en tiempos de crisis, por lo que debemos sentirnos respaldados por las entidades de crédito para poder seguir generando trabajo y riqueza. Ya que en la vida real los amores entre banca y tejido empresarial no son tan imposibles como la pareja Loren-Mastroianni.
Los políticos, aunque se reconoce el esfuerzo que realizan, no deben bajar la guardia y utilizar todos los recursos para consolidar la industria turística tanto en los mercados maduros como en los emergentes. Ellos han de ser nuestros mejores embajadores para colocar a la Región en el lugar que se merece por clima, por oferta turística, por entorno y por infraestructuras. Todo para que el ‘veranito’ de 2012 se convierta, con mayúsculas, en verano. Se trata, como diría Scola, de exhibir el mejor espejo que podamos pintar.




















