Los grandes grupos que acechan complejos y hoteles en la Costa Blanca y la Costa del Sol apenas se acercan a la Región o exigen descuentos de un 50% sobre el precio actual
Los inversores extranjeros vienen, preguntan por los complejos inmobiliarios, pero con las mismas se van. "Y encima ponen una condiciones inasumibles". La frase es de empresarios del sector inmobiliario que tratan de poner en venta sus promociones entre los 'supuestos' grandes inversores foráneos que, en cambio, sí están comprando complejos hoteleros, apartamentos y resort en otras comunidades del Arco Mediterráneo.Las razones de este poco interés por la vivienda turística en la Región serían varias, pero la principal el gran desconocimiento de la zona. "Para el inversor hay dos zonas: Costa Blanca y Costa del Sol, y nada más. Como un gran agujero entre Valencia y Andalucía, y ahí estamos nosotros", se lamenta un promotor.
Y los pocos que casi forzados han llegado a la Región para ver promociones "parece que se ríen de nosotros". Lo explica la misma fuente: "aún reclaman unos descuentos de prácticamente el 50% del precio actual". O, lo que sería lo mismo, un 80% más barato que el precio que tenían las viviendas antes de la crisis.
Las operaciones que están buscando estos inversores en España son de envergadura, no se trata de la compra de una vivienda familiar para uso turístico, si no de inversiones a gran escala para obtenerle rentabilidad en el corto y medio plazo: comprar barato, aguantar, y vender a ciudadanos comunitarios, pero también rusos y chinos. Aún así, los que estarían dispuestos a soltar 'lastre' se encuentran con la dificultad de las bajísimas ofertas que presentan.
Un dato significativo más: en la Región no se conoce -que no quiere decir que no exista- ni una sola consultora inmobiliaria especializada en la búsqueda de inversores extranjeros.


