La bodega de Jumilla acumula unas deudas de 10,5 millones de euros
El titular del juzgado de lo Mercantil número 1 de Murcia ha aceptado el concurso de acreedores presentado por la bodega Casa la Ermita, de Jumilla. La caída de las ventas es la razón que ha llevado a una de las principales vitivinícolas de la Región a la suspensión de pagos, según figura en la memoria presentada ante la autoridad judicial.Esta firma, propiedad entre otros del fondo de inversión Portobello Capital, acumula unas deudas de 10,5 millones de euros, mayoritariamente con las entidades bancarias, en torno a los 9 M€, y el resto con los proveedores. Las principales acreedoras son CAM, Banesto y Cajamar, además de otras entidades financieras en menor cuantía.
Con anterioridad, Casa La Ermita ya había superado dos preconcursos de acreedores, lo que le permitió renegociar la deuda bancaria a largo plazo.
Casa La Ermita facturó en 2008 unos 5,8 millones de euros, y su volumen de negocio se ha reducido un 40% en tres años, hasta facturar 3,5m€ en 2010. Este descenso de las ventas mantiene una proporción similar a la caída del sector del vino en España, tanto en el mercado nacional como en las exportaciones.
La deuda bancaria es el principal lastre de la empresa, quien años atrás realizó importantes inversiones en la compra de viñedos, de dos sociedades participadas y en la instalación de nuevas líneas de envasado, además de un sistema de producción de vino sin alcohol.
En la memoria presentada en el Juzgado se asegura que los actuales propietarios de Casa La Ermita, que nació en 1999 como una empresa familiar, mantienen negociaciones para la entrada de nuevos socios inversores en la sociedad y que ya habría al menos dos bodegueros nacionales interesados en entrar en la empresa jumillana.







