De espaldas y a lo loco
Billy Wilder dirigió en 1959 una de las mejores comedias del cine en cuyo título -versión española- me he inspirado y que obtuvo tres oscar y tres globos de oro. Nuestras AAPP en cambio han realizado una de las peores gestiones económicas posibles que nos está llevando al desmantelamiento de la actividad productiva en la empresa privada -especialmente PYMES y autónomos- a costa del incremento asfixiante de la presión fiscal para mantener el gasto público superfluo e improductivo de las AAPP. Da la sensación que -salvo muy honrosas y contadísimas excepciones- gobiernan de espaldas a la realidad, ésa que de modo terco nos recuerda la cifra de desempleados, la continua destrucción de empresas o el alarmante índice creciente de pobreza en nuestro país.
Y lo hacen de espaldas porque desconocen la situación que vivimos en el sector privado, con durísimos ajustes que - en el mejor de los casos - han dejado temblando nuestros salarios y a nosotros sumidos en una gran incertidumbre sobre nuestro futuro y el de nuestros hijos. Particularmente grave es la situación de las ingenierías en España, condenadas a la desaparición o al exilio, cuando no al exilio primero para luego desaparecer. Y eso que la inversión en ingeniería es rentable por ser productiva.
Pero en Billy Wilder también me he inspirado para encontrar la solución, sin que nuestros gestores de la cosa pública tengan que disfrazarse: basta con que vivan un día -sólo un día, no es para siempre, nada que temer- en las mismas condiciones que vivimos los mortales administrados y que comprueben cómo intentamos mantener nuestra actividad laboral y la de nuestros compañeros y amigos en nuestras empresas, a pesar de la desidia y el abandono de las AAPP hacia nuestra causa. Así podrán verificar cómo lo pasamos los proveedores cuando no cobramos los trabajos realizados; de qué vivimos las ingenierías cuando no existen trabajos que licitar, cuando las AAPP nos suspenden o paralizan los trabajos contratados, o cuando suceden ambas cosas a la vez; o qué sentimos cuando recibimos un portazo de nuestros gestores cuando les pedimos remediar los problemas, mientras ellos sólo se preocupan de mantener su puesto de trabajo.
Me ofrezco para comenzar esta apasionante ruta del conocimiento. Seguro que después de esta experiencia ya no vivirán más de espaldas y a lo loco.
Otros artículos de Enrique Maza
Y lo hacen de espaldas porque desconocen la situación que vivimos en el sector privado, con durísimos ajustes que - en el mejor de los casos - han dejado temblando nuestros salarios y a nosotros sumidos en una gran incertidumbre sobre nuestro futuro y el de nuestros hijos. Particularmente grave es la situación de las ingenierías en España, condenadas a la desaparición o al exilio, cuando no al exilio primero para luego desaparecer. Y eso que la inversión en ingeniería es rentable por ser productiva.
Pero en Billy Wilder también me he inspirado para encontrar la solución, sin que nuestros gestores de la cosa pública tengan que disfrazarse: basta con que vivan un día -sólo un día, no es para siempre, nada que temer- en las mismas condiciones que vivimos los mortales administrados y que comprueben cómo intentamos mantener nuestra actividad laboral y la de nuestros compañeros y amigos en nuestras empresas, a pesar de la desidia y el abandono de las AAPP hacia nuestra causa. Así podrán verificar cómo lo pasamos los proveedores cuando no cobramos los trabajos realizados; de qué vivimos las ingenierías cuando no existen trabajos que licitar, cuando las AAPP nos suspenden o paralizan los trabajos contratados, o cuando suceden ambas cosas a la vez; o qué sentimos cuando recibimos un portazo de nuestros gestores cuando les pedimos remediar los problemas, mientras ellos sólo se preocupan de mantener su puesto de trabajo.
Me ofrezco para comenzar esta apasionante ruta del conocimiento. Seguro que después de esta experiencia ya no vivirán más de espaldas y a lo loco.
Otros artículos de Enrique Maza





















