Productores y comercializadores analizan el futuro del sector en una jornada presidida por el director general de Industria Alimentaria
Con el objetivo de analizar los retos a los que se enfrentan y plantear líneas de actuación que garanticen la viabilidad del sector, empresas agroalimentarias han participado en Murcia en una jornada en la que se ha definido la situación actual de una actividad clave para la economía regional. Convocadas por la Asociación Murciana de la Empresa Familiar (Amefmur), el Círculo de Economía y la Agrupación de Conserveros y Empresas de Alimentación de Murcia, Alicante y Albacete (Agrupal), han participado en un debate en el que se han abordado diferentes aspectos relacionados con la distribución, la exportación, la calidad de los productos o la competitividad.Representantes de Fruveco, Agromediterránea, Hijos de Juan Pujante, Bodega San Isidro, Tana y Marín Giménez Hermanos han sido los encargados de plantear los diferentes temas y de proponer posibles soluciones encaminadas a generar un marco de apoyo para un sector vital en el tejido empresarial murciano y en la generación de empleo. La jornada ha contado con la presencia de Fernando Burgaz, director general de Industria Alimentaria del ministerio de Agricultura, y de Antonio Cerdá, consejero de Agricultura.
El primero en participar fue Simón Conesa, de Agromediterránea, que centró parte de su intervención en resaltar lo importancia que tiene conocer hacia dónde va un consumidor que “cada vez tiene menos tiempo, menos dinero y necesita facilidad para fabricarse su compra”. Ha indicado, además, que la actual ley de seguridad “no se cumple en todos los casos” y ha enumerado algunas demandas del sector: “Necesitamos medidas que ayuden a regular la producción, a fomentar el consumo, dignificar el trabajo en el campo, mejora varietal en frutales y colaboración para la reapertura de mercados. Es el mejor sector económico de España y el más olvidado”.
Francisco Ramón Gómez, de la empresa Fruveco, señaló que el sector de los congelados “es muy poco conocido en España” cuando se trata de productos de “muy alta calidad que contienen todas sus vitaminas”. Esa “falta de cultura en el consumo de vegetales congelados” explicó que se debe “a la falta de información por parte de los organismos públicos para dar a conocer las ventajas que tiene”. Añadió que el sector de congelados vegetales tiene desventajas frente a otros países porque en ellos “los costes son menores, también los tributos y la energía eléctrica tienen una menor repercusión sobre el producto a exportar”.
Joaquín Hernández, de Bodegas San Isidro, ha hecho hincapié en que “la Región de Murcia está volviendo a donde nunca tuvo que salir” y ha afirmado que “la agroindustria es la base de esta región”. Repasó la situación de su sector, indicando que Murcia supera el 2% de la producción nacional de vino pero que “un país que no cree en su producto difícilmente puede hacer que funcione fuera”. Además, afirmó que lo que “las empresas queremos es que nos dejen trabajar” y abogó por reducir una burocracia que en Murcia “es la más alta de España y de Europa”.
Por su parte, Antonio Marín, de Marín Giménez Hermanos, hizo repaso del sector conservero regional. Defendió las ventajas que aporta la Región de Murcia por su localización -“seguramente el mejor sitio de Europa para esta industria”-, y repasó la amenaza que supone la deslocalización de algunos productos estratégicos: “Nos dejaría un industria sin variedad y sin posibilidad de tener materias primas”. Además, defendió la necesidad de “un esfuerzo inversor permanente en I+D+i en procesos, productos y capital humano”.
La visión de la industria cárnica la aportó Germán Amate, de Hijos de Juan Pujante. Destacó la necesidad de centrarse “en aquellos aspectos que nos pueden diferenciar” y analizó los retos a los que se enfrentan las empresas hoy en día en un sector que representa el 22% del consumo. Un sector que “está migrando hacia una nueva distribución” y en el que “las principales motivaciones del consumidor a la hora de elegir son el precio, la proximidad y la calidad”. Sobre esta último insistió en que debe convertirse “en nuestro argumento para posicionarnos en el mercado”.
La última intervención fue de Ana Cánovas, de Tana, que habló sobre seguridad alimentaria e integración. A esta última, la definió como la capacidad de “asumir responsabilidades en el proceso de producción que no son propios de su actividad” y destacó las ventajas que esto aporta para lograr más eficiencia en el proceso productivo, conocer mejor el sector y como garantía de suministro.
Después de la jornada, todos los asistentes han participado en un coloquio en el que Fernando Burgaz ha repasado las líneas más relevantes de las políticas impulsadas desde el Gobierno y ha repasado el contexto actual en el que se mueve el sector.


