Los estudios arrojan resultados positivos sobre el engorde de estos cefalópodos con dietas artificiales
El consejero de Agricultura, Antonio Cerdá, visitó hoy la Estación de Acuicultura Marina de San Pedro del Pinatar dependiente del Imida, para conocer los últimos resultados de los principales proyectos en desarrollo.
Entre los proyectos destacan los relacionados con la optimización de la alimentación de peces y su incidencia en la calidad de los productos, el engorde intensivo del pulpo de roca y los relacionados con la reducción del impacto ambiental generado por los cultivos marinos en jaulas flotantes.
El consejero destacó el potencial de desarrollo del sector acuícola en la Región. En este sentido, resaltó que la Región ocupa tradicionalmente el primer puesto de producción acuícola de peces en el conjunto nacional y genera más de 300 trabajos directos y 1.500 indirectos. La producción acuícola en 2010 fue de 11.000 toneladas, principalmente de especies de dorada y lubina, y su valor económico ascendió a 55 millones de euros.
Los investigadores del Imida han demostrado que en las costas de la Región se pueden realizar hasta dos ciclos de reproducción de pulpo de roca al año, entre los meses de octubre a junio, por lo que podría considerarse un cultivo de temporada. Ello permitiría integrar la cría de pulpo dentro de las granjas de peces cuyas necesidades alimenticias en estos meses de baja temperatura del agua son muy reducidas, disminuyendo así los costes de producción de ambos procesos y consiguiendo un tipo de explotación más competitiva.
La Región fue la primera en realizar un estudio de engorde de pulpo en jaulas flotantes en mar abierto. Actualmente las investigaciones se centran en el estudio de los requerimientos nutricionales del pulpo para su correcto desarrollo y posterior conversión en alimento y el cultivo de pulpo de roca tiene un gran potencial en las costas de Murcia.
En lo referente a los proyectos desarrollados por el Imida con el objetivo de minimizar el impacto ambiental de la actividad acuícola, las investigaciones se han centrado en la reutilización in situ de los residuos derivados de los cultivos de peces y en la estandarización de métodos para vigilancia de la actividad.
En este sentido, el equipo de Acuicultura Marina del Imida ha llevado a cabo una actuación pionera en el Mediterráneo, que consiste en la aplicación de biofiltros, a modo de arrecifes artificiales, que se colocan fondeados bajo las instalaciones de engorde de peces, de modo que los deshechos orgánicos pueden ser reutilizados por los organismos que crecen en ellos. También se ha estudiado la posibilidad de implementar las granjas existentes con otros cultivos complementarios que aprovechen estos residuos, que es lo que se conoce como acuicultura integrada o multitrófica.
Entre los proyectos destacan los relacionados con la optimización de la alimentación de peces y su incidencia en la calidad de los productos, el engorde intensivo del pulpo de roca y los relacionados con la reducción del impacto ambiental generado por los cultivos marinos en jaulas flotantes.
El consejero destacó el potencial de desarrollo del sector acuícola en la Región. En este sentido, resaltó que la Región ocupa tradicionalmente el primer puesto de producción acuícola de peces en el conjunto nacional y genera más de 300 trabajos directos y 1.500 indirectos. La producción acuícola en 2010 fue de 11.000 toneladas, principalmente de especies de dorada y lubina, y su valor económico ascendió a 55 millones de euros.
Los investigadores del Imida han demostrado que en las costas de la Región se pueden realizar hasta dos ciclos de reproducción de pulpo de roca al año, entre los meses de octubre a junio, por lo que podría considerarse un cultivo de temporada. Ello permitiría integrar la cría de pulpo dentro de las granjas de peces cuyas necesidades alimenticias en estos meses de baja temperatura del agua son muy reducidas, disminuyendo así los costes de producción de ambos procesos y consiguiendo un tipo de explotación más competitiva.
La Región fue la primera en realizar un estudio de engorde de pulpo en jaulas flotantes en mar abierto. Actualmente las investigaciones se centran en el estudio de los requerimientos nutricionales del pulpo para su correcto desarrollo y posterior conversión en alimento y el cultivo de pulpo de roca tiene un gran potencial en las costas de Murcia.
En lo referente a los proyectos desarrollados por el Imida con el objetivo de minimizar el impacto ambiental de la actividad acuícola, las investigaciones se han centrado en la reutilización in situ de los residuos derivados de los cultivos de peces y en la estandarización de métodos para vigilancia de la actividad.
En este sentido, el equipo de Acuicultura Marina del Imida ha llevado a cabo una actuación pionera en el Mediterráneo, que consiste en la aplicación de biofiltros, a modo de arrecifes artificiales, que se colocan fondeados bajo las instalaciones de engorde de peces, de modo que los deshechos orgánicos pueden ser reutilizados por los organismos que crecen en ellos. También se ha estudiado la posibilidad de implementar las granjas existentes con otros cultivos complementarios que aprovechen estos residuos, que es lo que se conoce como acuicultura integrada o multitrófica.

