Entre las nueve concesionarias en suspensión de pagos está la Cartagena-Vera y la Alicante-Cartagena
El ministerio que dirige Ana Pastor está remitiendo un escrito a las nueve concesionarias de autopistas en situación de quiebra en la que indica que o aceptan la propuesta del Fomento de crear una empresa pública que englobe a estas sociedades o se quedarán a su suerte, todas en situación de suspensión de pagos.
Así lo adelanta hoy el diario Cinco Días, que recuerda que la oferta del Ministerio es la creación de la empresa pública que asuma el 100% de la deuda. Esta sociedad, que contaría con un capital de 608 millones, se repartiría entre el Estado (80%) y concesionarias, el 20% restante.
Entre las autopistas en situación de concurso se encuentra la Cartagena-Vera, gestionada por Aucosta, propiedad de GVI, Ploder, Cajamar, Unicaja y CAM, con unas deudas con la banca de 550 millones. También está en esta situación la autopista Alicante-Cartagena, gestionada por Ausur, integrada por Ploder, Cajamar, Grupo Fuertes, Unicaja y Caja Murcia. Su deuda en créditos es de 214 millones.
Fomento considera que si las autopistas no se avienen a integrarse en la nueva empresa, la banca ejecutará las garantías hipotecarias y entregarían las autopistas a la empresa pública, que estaría dirigida por por la Sociedad Estatal de Infraestructuras del Transporte Terrestre (Seittsa), dependiente de Fomento.
Así lo adelanta hoy el diario Cinco Días, que recuerda que la oferta del Ministerio es la creación de la empresa pública que asuma el 100% de la deuda. Esta sociedad, que contaría con un capital de 608 millones, se repartiría entre el Estado (80%) y concesionarias, el 20% restante.
Entre las autopistas en situación de concurso se encuentra la Cartagena-Vera, gestionada por Aucosta, propiedad de GVI, Ploder, Cajamar, Unicaja y CAM, con unas deudas con la banca de 550 millones. También está en esta situación la autopista Alicante-Cartagena, gestionada por Ausur, integrada por Ploder, Cajamar, Grupo Fuertes, Unicaja y Caja Murcia. Su deuda en créditos es de 214 millones.
Fomento considera que si las autopistas no se avienen a integrarse en la nueva empresa, la banca ejecutará las garantías hipotecarias y entregarían las autopistas a la empresa pública, que estaría dirigida por por la Sociedad Estatal de Infraestructuras del Transporte Terrestre (Seittsa), dependiente de Fomento.


