La apelante se comprometió a someterse a un seguimiento de su adicción a las drogas y su estado mental, así como a esforzarse por conseguir un empleo.
La Audiencia Provincial de Murcia ha impedido que una mujer pueda visitar a su hija, acogida en un centro del Gobierno autonómico, por haber incumplido su compromiso de tratar de reordenar su vida y buscar trabajo, aunque reconoce que ha hecho grandes esfuerzos para dejar de consumir droga.
La sentencia indica que un juzgado de primera instancia de Murcia desestimó el pasado diciembre las demandas que presentaron tanto esta mujer como su esposo contra la decisión del Gobierno de Murcia de no permitir las visitas a su hija.
Los dos apelaron la sentencia del juzgado y reiteraron su solicitud de que se les permitiera poder visitar a la menor por considerar "arbitraria y desproporcionada" la decisión administrativa.
La madre expuso que el Gobierno no debió impedir de forma radical el régimen de visitas, sino adoptar una solución intermedia, como la reducción de estas.
Señala la sala que la apelante se comprometió a someterse a un seguimiento de su adicción a las drogas y su estado mental, así como a esforzarse por conseguir un empleo.
Al desestimar su recurso, la sala indica que ha mejorado en su actitud frente al consumo de drogas, pero destaca que "su inestabilidad, irresponsabilidad e inmadurez mental y personal, así como sus constantes cambios de estado de ánimo no han evolucionado positivamente".
El tribunal ha estimado el recurso presentado por el padre de la menor, con respecto al cual se levanta la prohibición de visitas porque su situación personal y laboral "ha experimentado un importante y decisivo cambio".

