El nuevo patrón incrementa su producción un 32% con déficit hídrico
Un grupo de expertos de la Generalitat Valenciana, a través del Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA), ha logrado un patrón de pimiento más productivo y resistente a la salinidad del suelo y agua de riego, en una iniciativa orientada a responder a las necesidades de productores, consumidores y mercados.
La actuación ha sido llevada a cabo en colaboración con la Universidad Politécnica de Valencia, y abre la posibilidad de obtener mejores resultados económicos en el cultivo del pimiento, particularmente en zonas con suelos y aguas salinas o con carencias de aguas, con unas producciones más abundantes y de mayor calidad.
Según ha informado la Generalitat, se ha seleccionado ocho patrones como "tolerantes a la sal y al estrés hídrico", que se han injertado sobre variedades tipo 'lamuyo', y han sido testadas agronómicamente.
La salinidad de las aguas y del suelo provoca, según las fuentes, una disminución de la producción y de la calidad del producto.
El estudio realizado indica que los rendimientos comerciales y la calidad son mayores en las plantas injertadas.
En concreto, el patrón A25 incrementa la producción un 72% en condiciones salinas y un 32% con déficit hídrico, comparado con la variedad sin injertar.
Estos resultados abren la posibilidad de obtener unos mejores resultados económicos en el cultivo del pimiento, particularmente en zonas con suelos y aguas salinas o con carencias de aguas, con unas producciones más abundantes y de mayor calidad, según las fuentes.
En la Comunitat Valenciana, la producción de esta hortaliza se concentra en la Vega Baja del Segura, al sur de la provincia de Alicante, sobre todo en la población de Pilar de la Horadada, y en la huerta de Valencia, en la zona de El Perelló.
La superficie total cultivada de pimiento es de unas 650 hectáreas, con una producción de 38.549 toneladas, y su consumo por los valencianos ascendió a 24.089 toneladas en 2012, con un valor de 36,7 millones de euros.
La actuación ha sido llevada a cabo en colaboración con la Universidad Politécnica de Valencia, y abre la posibilidad de obtener mejores resultados económicos en el cultivo del pimiento, particularmente en zonas con suelos y aguas salinas o con carencias de aguas, con unas producciones más abundantes y de mayor calidad.
Según ha informado la Generalitat, se ha seleccionado ocho patrones como "tolerantes a la sal y al estrés hídrico", que se han injertado sobre variedades tipo 'lamuyo', y han sido testadas agronómicamente.
La salinidad de las aguas y del suelo provoca, según las fuentes, una disminución de la producción y de la calidad del producto.
El estudio realizado indica que los rendimientos comerciales y la calidad son mayores en las plantas injertadas.
En concreto, el patrón A25 incrementa la producción un 72% en condiciones salinas y un 32% con déficit hídrico, comparado con la variedad sin injertar.
Estos resultados abren la posibilidad de obtener unos mejores resultados económicos en el cultivo del pimiento, particularmente en zonas con suelos y aguas salinas o con carencias de aguas, con unas producciones más abundantes y de mayor calidad, según las fuentes.
En la Comunitat Valenciana, la producción de esta hortaliza se concentra en la Vega Baja del Segura, al sur de la provincia de Alicante, sobre todo en la población de Pilar de la Horadada, y en la huerta de Valencia, en la zona de El Perelló.
La superficie total cultivada de pimiento es de unas 650 hectáreas, con una producción de 38.549 toneladas, y su consumo por los valencianos ascendió a 24.089 toneladas en 2012, con un valor de 36,7 millones de euros.

