La valentía como pieza fundamental del éxito
Gran cantidad de estudios de investigadores científicos han corroborado que el éxito depende menos de la capacidad de investigación que de la valentía de lanzarse a favor de la oportunidad. Solo realizan proezas quienes fijan sus prioridades de investigación según la oportunidad y consideran los demás criterios como calificativos.
Si nos trasladamos al campo de los negocios, las empresas más prósperas no son las que desarrollan nuevos productos dentro de las líneas ya existentes sino las que introducen nuevas técnicas. Es más productivo convertir una oportunidad en un éxito que resolver un problema que únicamente restaura un equilibrio pasado.
El ejecutivo eficiente no se compromete más allá de la tarea que realiza en el presente, más tarde analiza el resultado de dicha tarea y afronta la nueva que se le presenta. La concentración, es decir, la valentía de imponer a los eventos su propia decisión respecto de los asuntos que surgen primero es la única posibilidad que tiene el ejecutivo de dominar el tiempo y los acontecimientos del presente.
De la valentía más que de cualquier análisis nacen las reglas fundamentales que ordenan las prioridades: elegir el propio rumbo más que seguir la corriente, escoger el futuro contra el pasado, señalar una meta distinta y no la fácil de llevar a cabo.
Si nos trasladamos al campo de los negocios, las empresas más prósperas no son las que desarrollan nuevos productos dentro de las líneas ya existentes sino las que introducen nuevas técnicas. Es más productivo convertir una oportunidad en un éxito que resolver un problema que únicamente restaura un equilibrio pasado.
El ejecutivo eficiente no se compromete más allá de la tarea que realiza en el presente, más tarde analiza el resultado de dicha tarea y afronta la nueva que se le presenta. La concentración, es decir, la valentía de imponer a los eventos su propia decisión respecto de los asuntos que surgen primero es la única posibilidad que tiene el ejecutivo de dominar el tiempo y los acontecimientos del presente.
De la valentía más que de cualquier análisis nacen las reglas fundamentales que ordenan las prioridades: elegir el propio rumbo más que seguir la corriente, escoger el futuro contra el pasado, señalar una meta distinta y no la fácil de llevar a cabo.




















