Aeromur, que presenta unas deudas con la banca en torno a los 200 millones de euros, anuncia que llevará a la CARM a los tribunales
La concesionaria del Aeropuerto murciano Internacional de Corvera (Aeromur), liderada por Sacyr con el 60,65% del capital, solicitó este jueves el preconcurso de acreedores con la intención de refinanciar con sus entidades acreedoras una deuda financiera próxima a los 200 millones de euros.
Según ha informado la empresa a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el valor neto de la inversión de Sacyr en la sociedad concesionaria es de 25 millones de euros.
Después de que la Consejería de Obras resolviese hace una semana el contrato de concesión para la construcción y explotación del aeropuerto -formalizado el 31 de julio de 2007-, Sacyr ha anunciado que se reserva "cuantas acciones le puedan corresponder en Derecho para la defensa de sus legítimos intereses".
Entre ellas, la impugnación de la resolución decretada y de reintegro a la sociedad concesionaria de los fondos que han sido necesarios para la ejecución de las obras y de las instalaciones y la obtención de los permisos solicitados hasta la fecha, así como la indemnización de todos los daños y perjuicios ocasionados.
La sociedad concesionaria, que ha realizado una inversión de 250 millones de euros, había solicitado a la CARM y a los órganos judiciales competentes que adoptasen las medidas necesarias para el restablecimiento del equilibrio económico financiero del contrato de concesión y para la pronta puesta en servicio del aeropuerto.
En un escrito remitido por la concesionaria, Aeromur reclamaba a la Consejería que asumiese una ampliación de capital de 6 millones en la sociedad para dar continuidad al aeródromo de Corvera.
La concesionaria consideraba que resolver el contrato de concesión era la opción más lesiva para los intereses generales de Murcia y la de mayor coste económico para las cuentas públicas, tal y como indicaron fuentes jurídicas.
La concesionaria -en la que también participan BMN, SabadellCAM, Cementos Lacruz, Montoro e Hijos- entendía que si se licitaba el aeropuerto otra vez, el nuevo contratista debería asumir el pasivo de la sociedad de 197,2 millones y los fondos propios aportados por los accionistas, más de 49 millones de euros.
El 30 de agosto, el Gobierno regional anunció que iba a sacar de nuevo a concurso la concesión de la gestión del nuevo aeropuerto de esa región, ya terminado, antes de finales de año, después de que el Consejo Jurídico de esa comunidad avalase la rescisión del contrato con la UTE encabezada por Sacyr por incumplimiento del acuerdo.
El portavoz del Ejecutivo murciano, José Ballesta, dijo el pasado mayo que había "otras empresas interesadas en la explotación" del aeródromo de Corvera, con las que desde entonces está el Gobierno murciano "manteniendo contactos".
Según ha informado la empresa a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el valor neto de la inversión de Sacyr en la sociedad concesionaria es de 25 millones de euros.
Después de que la Consejería de Obras resolviese hace una semana el contrato de concesión para la construcción y explotación del aeropuerto -formalizado el 31 de julio de 2007-, Sacyr ha anunciado que se reserva "cuantas acciones le puedan corresponder en Derecho para la defensa de sus legítimos intereses".
Entre ellas, la impugnación de la resolución decretada y de reintegro a la sociedad concesionaria de los fondos que han sido necesarios para la ejecución de las obras y de las instalaciones y la obtención de los permisos solicitados hasta la fecha, así como la indemnización de todos los daños y perjuicios ocasionados.
La sociedad concesionaria, que ha realizado una inversión de 250 millones de euros, había solicitado a la CARM y a los órganos judiciales competentes que adoptasen las medidas necesarias para el restablecimiento del equilibrio económico financiero del contrato de concesión y para la pronta puesta en servicio del aeropuerto.
En un escrito remitido por la concesionaria, Aeromur reclamaba a la Consejería que asumiese una ampliación de capital de 6 millones en la sociedad para dar continuidad al aeródromo de Corvera.
La concesionaria consideraba que resolver el contrato de concesión era la opción más lesiva para los intereses generales de Murcia y la de mayor coste económico para las cuentas públicas, tal y como indicaron fuentes jurídicas.
La concesionaria -en la que también participan BMN, SabadellCAM, Cementos Lacruz, Montoro e Hijos- entendía que si se licitaba el aeropuerto otra vez, el nuevo contratista debería asumir el pasivo de la sociedad de 197,2 millones y los fondos propios aportados por los accionistas, más de 49 millones de euros.
El 30 de agosto, el Gobierno regional anunció que iba a sacar de nuevo a concurso la concesión de la gestión del nuevo aeropuerto de esa región, ya terminado, antes de finales de año, después de que el Consejo Jurídico de esa comunidad avalase la rescisión del contrato con la UTE encabezada por Sacyr por incumplimiento del acuerdo.
El portavoz del Ejecutivo murciano, José Ballesta, dijo el pasado mayo que había "otras empresas interesadas en la explotación" del aeródromo de Corvera, con las que desde entonces está el Gobierno murciano "manteniendo contactos".

