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Opinión |
Martes, 24 de Septiembre de 2013

Razones para vivir por cuenta propia

Hacer listas es un recurso muy literario, muy cinematográfico y muy entretenido. Que se lo digan al protagonista de 'Alta fidelidad', que tenía listas para cualquier sentimiento y momento de la vida. O al atractivísimo Nani Moretti en 'Caos calmo', quien repasaba mentalmente las compañías aéreas con las que había volado o las casas en las que había vivido, sencillamente porque le ayudaba a relajarse.

También el prolífico cineasta Woody Allen nos dejó en su preciosa 'Manhattan' una lista de por qué la vida merece ser vivida. “Bueno, supongo que hay cosas que hacen que la vida merezca la pena vivirse. Por ejemplo, Groucho Marx y Willie Mays; y el segundo movimiento de la Sinfonía Júpiter; y la grabación de Potato Head Blues por Louis Armstrong; y las películas suecas; y La educación sentimental de Flaubert; y Marlon Brando, Frank Sinatra, las fabulosas manzanas y peras de Cézanne, los cangrejos de Sam Wo, y el rostro de Tracy...". Fue al recordar esta lista, gracias a un artículo que me recomendó una buena amiga, cuando sentí la necesidad de hacer la mía: la lista de por qué la vida profesional merece la pena ser vivida por cuenta propia.


-    El “Enhorabuena, buen trabajo” de un cliente.

-    El momento en el que decides que no vas a trabajar por menos dinero del que consideras que valen tus servicios.

-    Cuando, tras cuatro años, te das cuenta de que sí puedes tomarte unas vacaciones de más de dos días seguidos. Ni se cae el mundo ni te remuerde la conciencia.  

-    La satisfacción de aprender a decir “no” sin morir en el intento.

-    Mantener el objetivo de querer hacerlo todo bien, pero ya sin el miedo a equivocarte.

-    La capacidad de tomar grandes decisiones en minutos, decisiones que, tiempo atrás, suponían varios días de desasosiego.

-    Saber que fantasmas hay y habrá muchos, pero la incertidumbre ya nunca será uno de ellos; porque no saber qué va a pasar mañana no está tan mal como nos enseñaron.

-    Ir al banco a cobrar un cheque que no tiene fondos y reírte, para sorpresa del señor de la ventanilla.

-    La primera noche que consigues dormir de un tirón aunque al día siguiente “te la juegues”.

-    Darte cuenta de que hay cosas que debes cambiar. ¿Cambiar cómo? ¿Cambiar hacia dónde? Como y hacia donde a ti te dé la gana.

-    La sonrisa al hacer limpieza en casa y encontrarte ese recorte con la primera noticia que conseguiste que fuera portada de un periódico.  

-    Recibir un email de aquel señor que prescindió de tus servicios, preguntándote qué tal todo, porque te recuerda con cariño aunque aquello no saliera bien.

-    Ver que tu familia y tus amigos aprenden a acompañarte en una apuesta personal que no terminará nunca.

-    Sentirte mejor gracias a tu trabajo y no a pesar de él.

Esta es mi lista de por qué merece la pena trabajar por cuenta propia, llámese freelance, emprendedor o empresario. Y, si aceptan la recomendación, no dejen de ver 'Alta fidelidad', 'Caos calmo' y 'Manhattan'.  Al fin y al cabo el cine nos permite soñar despiertos, que no es tan diferente al sueño de llegar a ser tu propio jefe.

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