Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Opinión |
Jueves, 10 de Octubre de 2013

Borrachera emprendedora

Jamás en este país se han llevado a cabo tantísimas actuaciones y organizado tan numerosos eventos para incentivar y motivar a los emprendedores a poner en marcha y hacer realidad sus proyectos. Todas las administraciones públicas, sobre todo las de ámbito más regional y municipal se han lanzado a publicar todo tipo de ayudas y poner a disposición enormes cantidades de dinero para asegurar que a todas estas iniciativas no les falten los recursos que necesitan para que puedan arrancar y desarrollarse en un primera fase. Incluso, a nivel estatal y también autonómico se han promulgado leyes dedicadas en exclusiva a esta materia, concediendo ciertos privilegios a estos intrépidos y neófitos empresarios, si así les podemos denominar. De este modo,  todo parece indicar que si uno no lleva adelante su proyecto es porque no quiere, pues apoyos y fondos no faltan.

[Img #18591]Por si todo esto fuera poco, estamos siendo testigos de cómo casi todas las televisiones, y algunas de ámbito nacional, han tomado este tema como hilo conductor de programas presentados por periodistas de renombre, asistidos por escuelas de negocio de reconocido prestigio y emitidos en “prime time”. Todo un derroche de medios, teniendo en cuenta lo que cuesta un minuto de emisión en dicha franja horaria. Sin duda alguna, toda esta fecunda situación que se ha generado gracias a tan generoso esfuerzo y que ha desembocado en la puesta a disposición de todo tipo de medios y recursos, debe ser motivo más que suficiente para eliminar cualquier clase de injustificado miedo y adquirir el fuerte convencimiento de éxito que todo esto nos debe reportar, ya que “nunca fue tan fácil emprender”.

Dicho todo esto, no quisiera aguar la fiesta y actuar como el único cenizo que no ve todas las magníficas oportunidades que tales esfuerzos nos están ofreciendo. Sin embargo, creo que la cuestión es un poco más complicada y si nos preguntamos ¿Cuál es o debe ser el fin último de cualquier emprendimiento?, la respuesta más lógica debería ser montar una empresa para ejercer una actividad “con ánimo de lucro” y, utilizando los recursos materiales y humanos necesarios para su desarrollo, ganar el máximo dinero posible durante el más largo periodo de tiempo.

Pues bien, aquí es donde viene el problema, pues para poder cumplir con este objetivo, una vez la iniciativa se ha puesto en marcha, gracias a todas las facilidades de las que hemos disfrutado, tenemos que empezar a aplicar determinados conceptos de gestión empresarial y conseguir la eficiencia, rentabilidad, liquidez y solvencia que nuestro proyecto necesita para hacernos ganar dinero y perdurar en el tiempo, y en esto creo no se está insistiendo lo necesario. Así que, para evitar que toda esta fiesta acabe en una borrachera emprendedora que derive en una tremenda resaca, sería más que recomendable introducir estas cuestiones desde el principio y que el emprendedor sea consciente de que variables son las que tiene que vigilar estrechamente para gestionar con acierto su negocio y evitar su posible colapso por haber descuidado alguno  de estos aspectos fundamentales que requiere la gestión de cualquier empresa.

Otros artículos de Juan García Cascales
Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.