no sé si casarme o comprarme un cuadro
Cantabella: "El artista tiene que ser hoy en día un pensador, alguien que reflexione y sea crítico con su momento"
La artista murciana nos habla de su exposición 'L'Enfant terrible' en el Palacio Almudí, de sus próximos proyectos en la feria Arthotel de Cartagena y en la galería Kreisler en Madrid, y adelanta que ya está trabajando en una nueva serie pictórica que se titulará 'Desaparecidos'
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Carmen Cantabella (Murcia, 1977), nos recibe en su estudio -un lugar rigurosamente limpio y ordenado-, rodeada de las piezas que está preparando para su próxima participación en la Feria Arthotel de Cartagena, donde irá de la mano de la galería Babel, de Murcia; y nos avanza que la exposición 'L'Enfant terrible', que puede verse actualmente en el Palacio Almudí, hasta el 27 de octubre, viajará en noviembre a Madrid, donde será exhibida en la veterana galería Kreisler.
Esta artista que estudió Programación e Informática y se especializó en diseño gráfico porque su familia no veía con buenos ojos sus aspiraciones artísticas, decidió un día que se rebelaba contra lo establecido y se decantaba por desarrollar profesionalmente su carrera plástica. Desde 2002, su obra participa en exposiciones públicas y, en 2004, llevó a cabo la colección 'Ahumanos y Canned Life' donde era básico el diseño gráfico.
Trabajadora incansable –dedica a su vocación alrededor de unas diez horas al día, incluidos los domingos-, de apariencia engañosamente frágil y juvenil, Cantabella es, como el verso de Ginevra de Benci -que ella misma eligió para presentar su exposición 'L'Enfant terrible'-, un "tigre salvaje" que pide clemencia por la ferocidad latente que se esconde bajo las ingenuas escenas de niños que viajan al interior de sus fantasías infantiles, que hurgan en el pasado, para trazar un futuro del que no tengan que avergonzarse cuando sean adultos.
¿Qué se puede ver en la exposición 'L'Enfant terrible'?'L'Enfant terrible' habla de cómo los niños se protegen de las actitudes de los adultos. De entre estos conflictos heredados de los adultos destaca la guerra. Toda la exposición parte de un viaje que hice a Bélgica, donde vi las trincheras de la Primera Guerra Mundial, fue sobrecogedor, tenía que sacarlo, volví con la sensación de querer contar mi experiencia y pensé que un modo de dulcificar el tema era a través de la mirada infantil.
Las esculturas de planetas son toda una sorpresa, ¿podría hablarnos de ellas?
Forman parte de un juego que empecé hace once años. Mi primera individual titulada 'Parece mentira', en 2003, era en su totalidad construcciones de ready-made. Con esta técnica he hecho tiovivos y otra serie de cosas; esta vez elegí los planetas porque son como mundos cerrados que se podían encontrar en El principito -que es la novela a la que rindo homenaje con mi exposición-. Son planetas del amor, de lo literario... Me preocupaba que pudieran parecer grotescos, pero los depuré y fui metiendo mis colecciones de aviones (Saint-Exupéry, el autor de El principito, era piloto, de ahí el vínculo), y ¿quién no se siente identificado con una historia de amor lejano?
Todos los domingos por la mañana acude usted a la exposición, se relaciona con el público y firma catálogos, ¿qué tipo de espectadores van a verla? ¿cómo reaccionan ante ella?
Va todo tipo de gente. Un 80% de las visitas son personas entre 20 y 60 años, el 20% restante son niños y personas mayores. La exposición está vestida de infancia, pero tiene un trasfondo político y social que los niños no entienden, los niños pueden sacar cosas por la parte plástica, ver sus propios juguetes; la gravedad del discurso la captan los adultos. Es una exposición ideal para adultos que vayan acompañados con niños, de hecho hay personas reincidentes que la primera vez vinieron solos y luego se trajeron a sus hijos. Según sus vivencias, la gente reacciona de una manera o de otra, he visto a personas a las que le ha afectado considerablemente, que se emocionan y salen de la exposición con los ojos cristalinos.
¿De qué fuentes bebe su arte?
En estos momentos, mis gustos artísticos están muy influenciados por los pintores norteamericanos, en especial por Edward Hopper y la luz que se ve en sus cuadros porque es una luz mentirosa. En mis producciones anteriores, me dejé guiar por Duchamp, Magritte y Warhol, sin olvidar a los españoles Velázquez, Zuloaga y Goya.
¿Cómo definiría su estilo?Al principio no lo tenía muy claro, me han llegado a decir que mi trabajo es surrealista, pero no creo que mi estilo vaya por ahí, lo definiría como un naturalismo simbólico. Mi pincelada tiene poca materia y mis acabados tienden a ser naturalistas, intento huir del expresionismo y de su sentido matérico, persigo que en el cuadro no quede rastro de la pincelada, que no haya textura matérica.
Si alguien quisiera adquirir su obra, ¿sobre qué precios podría hacerlo?
No soy la que pone los precios de mis obras ni la que las vende, de eso se encargan las galerías que me representan, Babel en Murcia, y Kreisler en Madrid. Si alguien se interesa por alguno de mis trabajos, lo remito a mis galerías, pero si me lo solicitan, sí considero que puedo informar del precio: un cuadro estándar (100 x 100 cm.), andaría por unos 2.200 euros; los de formato más pequeño, 40 x 40 cm., por ejemplo, costarían entre unos 600 y 700 euros. El precio de mi obra se mantiene sin subir desde hace unos cinco años, no quisiera que subiera, me gusta que sea así, por otro lado, tampoco creo que sea el momento apropiado para hacerlo. Hay una cosa que los artistas no entienden: su obra tiene que valer lo mismo aquí que en la China, es la única forma de mantener un precio real en el mercado. No debe ser más barata en el estudio, no se gana nada sino todo lo contrario.
¿Cuáles son sus próximos proyectos?
Entre mis proyectos más inminentes está, por un lado, participar en la exposición colectiva que realizará la galería Babel en la Feria Arthotel de Cartagena, que tendrá lugar del 15 al 17 de noviembre de este año. Allí podrá verse obra de mi serie 'Tintín erótico'; por otro, el próximo 7 de noviembre, en la galería Kreisler de
Madrid, se exhibe 'L'Enfant terrible', que viaja desde Murcia. De cara a un futuro no muy lejano, estoy realizando una serie de cuadros –me gusta trabajar en serie, preparar muchos bocetos-, que voy a titular 'Desaparecidos'. Tengo ya seis bocetos en los que reflexiono sobre las heridas causadas en la Guerra Civil, sobre quiénes somos los españoles y qué es lo que nos está pasando. Como he comentado en alguna otra entrevista, si no asumimos nuestra desnudez no vamos a poder vestirnos jamás; durante la Transición se taparon muchas cosas y personas, pero eso no cura las heridas, somos todavía seres heridos. Me gusta hablar del conflicto que implica ser un ciudadano libre. La gente huye del conflicto, pero el artista tiene que ser hoy en día un pensador, alguien que reflexione y sea crítico con su momento, sin olvidarse de innovar, y eso en la era de lo nuevo es muy difícil.
Madrid, se exhibe 'L'Enfant terrible', que viaja desde Murcia. De cara a un futuro no muy lejano, estoy realizando una serie de cuadros –me gusta trabajar en serie, preparar muchos bocetos-, que voy a titular 'Desaparecidos'. Tengo ya seis bocetos en los que reflexiono sobre las heridas causadas en la Guerra Civil, sobre quiénes somos los españoles y qué es lo que nos está pasando. Como he comentado en alguna otra entrevista, si no asumimos nuestra desnudez no vamos a poder vestirnos jamás; durante la Transición se taparon muchas cosas y personas, pero eso no cura las heridas, somos todavía seres heridos. Me gusta hablar del conflicto que implica ser un ciudadano libre. La gente huye del conflicto, pero el artista tiene que ser hoy en día un pensador, alguien que reflexione y sea crítico con su momento, sin olvidarse de innovar, y eso en la era de lo nuevo es muy difícil.Y para terminar, si se encontrara en la disyuntiva, ¿qué haría, se casaría o se compraría un cuadro?
Me compraría un cuadro o, como soy pintora, le vendería uno de los míos a alguien (risas).





















