Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Opinión |
Miércoles, 21 de Septiembre de 2011

El fútbol español, cada vez más español

“El fútbol es así”, “fútbol es once contra once”, “no hay equipo pequeño”…  Sin duda, el mundo de este deporte está lleno de tópicos y frases muy manidas. Pero si existe un cuestionamiento repetido hasta la saciedad por la afición es el recurrente  “habiendo futbolistas tan buenos en España, por qué se gasta tanto en traer a jugadores extranjeros”. Hoy, por fin, tenemos la respuesta: son más baratos. Parece una incongruencia -no es ningún secreto lo que cobran algunos de los fichajes estrella de las grandes canteras- pero tiene su lógica. Hasta 2010 los futbolistas extranjeros –y extranjeros en general, aunque fuesen ebanistas- eran reclutados en nuestros equipos en un marco legal tributario beneficioso. Hablamos de la conocida como “Enmienda Beckahm”,  reforma fiscal mediante la cual cualquier ciudadano extranjero con un contrato podía tributar como no residente durante el plazo de acogimiento y en los siguientes cinco años. Esto quiere decir que la contribución al fisco era menor que la del resto de los cuarenta millones de españolitos -concretamente hablamos de un 24% frente al 43% que contribuyen los nacidos en la piel de toro-. Y aquí es precisamente donde Ronaldinho se diferenciaba de usted y de mí, en ese 24% que, además, no corre a cargo del jugador como ciudadano sino del club al que pertenece. El ahorro es sin duda palpable.  Traer jugadores de prestigio internacional es una inversión importante para los clubes pero si vienen con descuento, ¿por qué no enlucir un vestuario con grandes nombres internacionales?

Lo que está claro es que reformada la ley de nuevo y desprivilegiados  los trabajadores extranjeros de sus impuestos más bajos, los jugadores españoles se han revalorizado. Lo made in Spain es tendencia esta temporada y no es muy descabellado pensar que es así porque los gerifaltes del fútbol han decidido pararse a echar cuentas. Bajo un mismo criterio fiscal, a un equipo le conviene tirar de producto nacional. Y es que el futbol es un negocio –dicen que también un deporte- que mueve demasiado capital como para no atender a estos detalles.

Pero vamos a pensar que la crisis no afecta a los magnates de los clubes de futbol. Vamos a intentar analizar la presencia de nombres españoles en las filas de un Barça o Real Madrid de proyección internacional desde una filosofía patriótica y –por qué no- de sentido común. ¿No es más alegórico extrapolar de todo esto que nuestros deportistas son mejores? ¿Ganar un mundial no es un impulso más que meritorio para demostrar la valía de un jugador?

Moda, reconocimiento, rebajas fiscales… Probablemente  el motivo que buscamos para justificar la presencia española sobre el césped patrio sea un compendio de todo.  Quizás la próxima temporada los fichajes internacionales se impongan de nuevo, quién sabe. Ante lo imprevisible de este deporte de “once contra once” sólo podemos decir una cosa: el fútbol es así.

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.