La fabricación y distribución de artículos para esta popular festividad se ha convertido en un negocio al alza, con un con un volumen de ventas de 40 millones de euros
Ante el dilema de celebrar o no esta tradición de origen anglosajón, lo cierto es que Halloween se consolida como un negocio de tendencia creciente en la economía española.Según los datos que revela la consultora de marketing Cítricamente, actualmente responsable del portal de disfraces online www.disfrazmania.com, este año los consumidores gastaron, por término medio, un 15% más que el año pasado en la compra de disfraces y accesorios de Halloween, totalizando unas ventas aproximadas de 40 millones de euros en el sector.
Si bien se está lejos de los 2.200 millones de euros que gastaron los consumidores norteamericanos en el último año, lo cierto es que se trata de un mercado, que tan sólo en los últimos cinco años ha duplicado su valor.



