Empresas Express
![[Img #10239]](upload/img/periodico/img_10239.jpg)
Son muchos los reportajes, artículos y críticas sobre los
excesivos tiempos de constitución de una empresa, yo me pregunto ¿De verdad es
un inconveniente tardar un mes en vez de una semana o un día? Me atrevo a dar
el NO tajante. ¿Qué supone un mes frente a una entidad que queremos que viva
años sino una vida entera?
Como ya he comentado alguna vez, soy apasionado de la burocracia y la
administración digital, y creo que el proceso podría automatizarse hasta límites
jamás soñados antaño, pero insisto, ¿Cuál es el tiempo real de creación de una
empresa? Si cuatro amigos una tarde en un bar se juntan, tienen una gran idea
¿Les tira para atrás que no puedan constituirse al día siguiente y la empresa
muere en 24 horas?
Insisto en que si el dinosaurio de la administración, que últimamente está
dando pasos de gigante en la administración electrónica, lo consigue, lo
alabaré con creces. Pero una empresa va más allá de su figura fiscal, una
empresa es una filosofía, una forma de vida e incluso muchas veces un sueño
común hecho realidad.
Pongamos un ejemplo con las Junior Empresas, su figura más amigable de
asociación agiliza el proceso y en un día puede crearse una. A las 9 de la
mañana una hora de Asamblea donde se rellena el acta fundacional y se nombra a
la junta directiva, que normalmente coincide con los socios fundadores. Se
invita a la asamblea al decano de la facultad por respeto, tradición y el
futuro apoyo que dará a la entidad. A las 10 en el registro, donde recogiendo
un certificado de entrega de documentación, compulsar DNIs y poco más, se
puede ir a Hacienda a conseguir un CIF provisional (que está en frente del
registro por cierto). Sobre las 11 se puede salir de Hacienda, directo a tomar
una cervecita y subir a Espinardo donde bajo dos solicitudes a la Universidad
se puede conseguir correo corporativo y espacio para una página web. El visto
bueno de la federación con una llamada de teléfono, una comida amigable y esa
misma tarde ya se puede estar moviendo trabajo. Eso sí, la sede puede tardar
bastante más, pero en
los estatutos a la hora de nacer se usa temporalmente un domicilio particular.
¿Y siendo tan fácil cómo cuesta tanto que nazca una nueva?
Pues simple, porque como decía al principio una empresa, sea normal o junior va
más allá de unos papeles y unos trámites, es un equipo de personas humanas con
sus peculiaridades e incertidumbre. Como promotor de dos asociaciones y que se
han convertido en Junior Empresa con éxito, Ingenia y Rain Studios, son mucho
más numerosos los fracasos y aventuras de intentos de crear posibles nuevos
miembros de nuestra comunidad. Viendo tanto problema cuando no hay dinero de
por medio al inicio, y ahora que veo compañeros que acaban a tortas cuando aún
ni han firmado un papel, la experiencia me permite afirmar, que agilizar los
trámites puede ser un complemento muy bueno pero nunca la fórmula del éxito en
la creación de empresas.




















