México duplica el consumo de vino
El mercado del vino en México ha tenido profundos cambios, tanto a nivel nacional como internacional. La oferta enológica disponible para el consumidor final se ha acrecentado a través de los diferentes canales de distribución y comercialización, con una fuerte presencia en el mercado de productos importados de múltiples nacionalidades frente a una producción todavía moderada de vinos mexicanos.
La demanda de vino ha venido creciendo a ritmos del 12% anual durante la década 2000-2010, debiendo destacar que el crecimiento está sustentado por el mercado de vinos importados, mientras que los vinos nacionales han tenido un desarrollo menor.
Aproximadamente, el 75% del vino que se consume en México procede del exterior. En el año 2011 se alcanzó la cifra de 45,4 millones de litro importados, el segundo volumen más
alto de su historia, sólo superado por las cifras alcanzadas en 2008. El precio medio del vino importado se situó en 2,97€, un 7,4% superior al año anterior, y el más elevado desde 2006.
El sector del vino en México representa una importante oportunidad de negocio, toda vez que las estadísticas del sector revelan que el año pasado su consumo registró un incremento superior al 100% en relación al ejercicio de 2010.
De acuerdo con los expertos, el comportamiento de la industria vinícola es positivo; no obstante, el consumo per cápita anual en México se sitúa en 0,66 litros, mientras en países como Francia e Italia llega a 45 litros, y en mercados como Argentina y España se fija en 25 y 23 litros, respectivamente.
En 2010, el consumo en el país azteca sumó 27 millones de litros, un volumen que para 2012 aumentó hasta los 55 millones, cifra que representa un repunte superior al 100%. Asimismo, se estima que el 30% del vino que se consume en el mercado local es de origen nacional.
En este sentido, podemos considerar el mercado del vino en México como un mercado totalmente en crecimiento, donde cada año aumenta tanto la producción nacional, las importaciones y el consumo de vino.
Por otro lado, cabe resaltar que en México actualmente hay un número importante de marcas (más de 2.000 etiquetas, 1200 de las cuales son españolas) para el nivel de consumo del país. Este hecho provoca que exista una situación de saturación de mercado para nuevas marcas, si bien es cierto que siguen existiendo nichos de mercado para determinados vinos.
España es el principal proveedor de vino a México en términos de valor, con una cuota de mercado del 30,4% del total de importaciones en 2011. Pese a que desde el año 2007 Chile lideraba el ranking en importaciones en términos de volumen (litros), en 2011 ha sido España la principal proveedora, con 13,8 millones de litros importados (0,5 millones más que Chile), y un crecimiento del 31%4. El vino español goza de una percepción y prestigio excelentes, en especial, las D.O. Ribera del Duero y Rioja, las más conocidas entre los consumidores.
No obstante, en los últimos años ha aumentado el interés por parte de los importadores en trabajar con vinos de otras regiones españolas, lo cual ayuda a la entrada de nuevos vinos en el mercado mexicano.
Consejos:
La forma de entrada en México se realiza de forma tradicional, es decir, a través de un importador/ distribuidor local que comercializa el vino entre los puntos de consumo.
También existe la posibilidad de exportar directamente a grandes cadenas de autoservicio y tiendas especializadas, aunque dependerá del volumen y rotación del producto existente en sus lineales.
Por último, cabe destacar que la venta de vino es superior, tanto en valor como en volumen, en el canal horeca que en el comercio detallista, con porcentajes del 64,5% y 35,5% respectivamente.
También han surgido nuevos nichos de mercado enfocados a consumidores más jóvenes y con una percepción del vino más económica que la actual.
En conclusión, mercado en crecimiento, similitudes culturales, principales proveedores extranjeros, consumo disparado, jolín como diríamos aquí, ¡BLANCO Y EN BOTELLA! ¿no les parece?
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La demanda de vino ha venido creciendo a ritmos del 12% anual durante la década 2000-2010, debiendo destacar que el crecimiento está sustentado por el mercado de vinos importados, mientras que los vinos nacionales han tenido un desarrollo menor.
Aproximadamente, el 75% del vino que se consume en México procede del exterior. En el año 2011 se alcanzó la cifra de 45,4 millones de litro importados, el segundo volumen más
alto de su historia, sólo superado por las cifras alcanzadas en 2008. El precio medio del vino importado se situó en 2,97€, un 7,4% superior al año anterior, y el más elevado desde 2006. El sector del vino en México representa una importante oportunidad de negocio, toda vez que las estadísticas del sector revelan que el año pasado su consumo registró un incremento superior al 100% en relación al ejercicio de 2010.
De acuerdo con los expertos, el comportamiento de la industria vinícola es positivo; no obstante, el consumo per cápita anual en México se sitúa en 0,66 litros, mientras en países como Francia e Italia llega a 45 litros, y en mercados como Argentina y España se fija en 25 y 23 litros, respectivamente.
En 2010, el consumo en el país azteca sumó 27 millones de litros, un volumen que para 2012 aumentó hasta los 55 millones, cifra que representa un repunte superior al 100%. Asimismo, se estima que el 30% del vino que se consume en el mercado local es de origen nacional.
En este sentido, podemos considerar el mercado del vino en México como un mercado totalmente en crecimiento, donde cada año aumenta tanto la producción nacional, las importaciones y el consumo de vino.
Por otro lado, cabe resaltar que en México actualmente hay un número importante de marcas (más de 2.000 etiquetas, 1200 de las cuales son españolas) para el nivel de consumo del país. Este hecho provoca que exista una situación de saturación de mercado para nuevas marcas, si bien es cierto que siguen existiendo nichos de mercado para determinados vinos.
España es el principal proveedor de vino a México en términos de valor, con una cuota de mercado del 30,4% del total de importaciones en 2011. Pese a que desde el año 2007 Chile lideraba el ranking en importaciones en términos de volumen (litros), en 2011 ha sido España la principal proveedora, con 13,8 millones de litros importados (0,5 millones más que Chile), y un crecimiento del 31%4. El vino español goza de una percepción y prestigio excelentes, en especial, las D.O. Ribera del Duero y Rioja, las más conocidas entre los consumidores.
No obstante, en los últimos años ha aumentado el interés por parte de los importadores en trabajar con vinos de otras regiones españolas, lo cual ayuda a la entrada de nuevos vinos en el mercado mexicano.
Consejos:
La forma de entrada en México se realiza de forma tradicional, es decir, a través de un importador/ distribuidor local que comercializa el vino entre los puntos de consumo.
También existe la posibilidad de exportar directamente a grandes cadenas de autoservicio y tiendas especializadas, aunque dependerá del volumen y rotación del producto existente en sus lineales.
Por último, cabe destacar que la venta de vino es superior, tanto en valor como en volumen, en el canal horeca que en el comercio detallista, con porcentajes del 64,5% y 35,5% respectivamente.
También han surgido nuevos nichos de mercado enfocados a consumidores más jóvenes y con una percepción del vino más económica que la actual.
En conclusión, mercado en crecimiento, similitudes culturales, principales proveedores extranjeros, consumo disparado, jolín como diríamos aquí, ¡BLANCO Y EN BOTELLA! ¿no les parece?
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