La empresa, que controla más de 40 talleres en España y Portugal, se garantiza así su continuidad
La empresa yeclana Hijos de Ramón Puche ha logrado el acuerdo de la junta de acreedores y sale de esta forma del concurso de acreedores en que se encontraba desde octubre de 2012.
La empresa especializada en neumáticos, y que arrastra una deuda en torno a los 20 millones de euros, logró el acuerdo unánime de los más de 120 acreedores que, personalmente o mediante apoderado, asistieron el pasado martes a la junta de acreedores. Estos acreedores representaban el 54% del crédito ordinario, e incluía a prácticamente el 80% de la plantilla (lo hicieron mediante apoderado), entidades financieras y proveedores, entre ellos los principales fabricantes mundiales de neumáticos.
Finalmente, el acuerdo establece una quita de un 30% de la deuda y un aplazamiento en el pago de nueve años, sin carencia; un acuerdo que todas las partes (ningún voto en contra de los 125 acreedores presentes) han considerado positivo y permite la continuidad de la empresa que controla más de 40 talleres en España y Portugal, cuenta con una flota superior a los 200 vehículos y ha llegado a emplear a más de 300 trabajadores.
Fue la crisis del sector de la automoción la que provocó a Hijos de Ramón Puche una importante caída en el volumen de negocio en los últimos años. En 2009, la empresa facturó 79,3 millones de euros, una cifra que se redujo en más de un 17% al año siguiente hasta los 65,6 millones.
La empresa especializada en neumáticos, y que arrastra una deuda en torno a los 20 millones de euros, logró el acuerdo unánime de los más de 120 acreedores que, personalmente o mediante apoderado, asistieron el pasado martes a la junta de acreedores. Estos acreedores representaban el 54% del crédito ordinario, e incluía a prácticamente el 80% de la plantilla (lo hicieron mediante apoderado), entidades financieras y proveedores, entre ellos los principales fabricantes mundiales de neumáticos.
Finalmente, el acuerdo establece una quita de un 30% de la deuda y un aplazamiento en el pago de nueve años, sin carencia; un acuerdo que todas las partes (ningún voto en contra de los 125 acreedores presentes) han considerado positivo y permite la continuidad de la empresa que controla más de 40 talleres en España y Portugal, cuenta con una flota superior a los 200 vehículos y ha llegado a emplear a más de 300 trabajadores.
Fue la crisis del sector de la automoción la que provocó a Hijos de Ramón Puche una importante caída en el volumen de negocio en los últimos años. En 2009, la empresa facturó 79,3 millones de euros, una cifra que se redujo en más de un 17% al año siguiente hasta los 65,6 millones.

