Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Tiempos mejores para la enseñanza

Los niveles alcanzados en las pruebas, no solo de nuestros jóvenes sino también de nuestros compatriotas de 25 a 35 años, son una vergüenza.

Algo ha de hacer Rajoy; ha de moverse en cualquier sentido, menos continuar lo que se estaba haciendo, a pesar de las protestas, en las calles y en las aulas, orquestadas por profesores y alumnos de la pública, ambos-colegas y amiguetes- acomodados en el sistema anterior que tan mal nos fue. Lo que sabemos por informes que organismos extranjeros hacen de nosotros, de otro modo no nos enteraríamos a causa de la anestesia informativa sesgada de los poderes políticos y el mal servicio de nuestros medios de comunicación.

Estos movimientos, que ahora comienza nuestro ministro Wert, deberían haberse hecho más fácilmente antes de esta crisis económica. Tuvimos tiempo, fue en la enseñanza donde aparecieron los primeros avisos de que esta democracia iba por mal camino: se negociaba con la enseñanza, se manipulaba políticamente la salud democrática de nuestra juventud con asignaturas, libros…, se negociaban competencias autonómicas necesarias para el lavado de cerebro separatista de nuestros jóvenes… e incluso se lograba el silencio de sindicatos y patronal (¡por más de 3.000 millones de euros!)…. Y todo con la más indecente transigencia, con la indisciplina y el abandono del deber de nuestros alumnos, que pasaban de curso en curso sin problemas para ¡¡todos tan felices!!: gobiernos, políticos, sindicatos y alumnos.

Estos movimientos también comenzaron el año pasado, intentando desmontar los escandalosos sistemas de formación ocupacional subvencionados para mayoritariamente desempleados, con objetivo de lograr la colaboración de los sindicatos y patronal con los gobiernos central y autonómicos.

Aún hoy, la formación continua de nuestros trabajadores, está en manos de una Tripartita política con igual objetivo, formada por los de siempre: Gobierno, Patronal (que traiciona a sus empresarios de la enseñanza) y Sindicatos mayoritarios (que traicionan a las empresas de enseñanza donde trabajan sus trabajadores), reuniéndose para crear las reglas y repartirse el bacalao impunemente en exclusividad. Pero, ya hace algún tiempo, el ministro Zaplana –también de un gobierno del PP- abrió la vía para que las empresas –que son las que pagan- pudieran unirse para organizar sus cursos subvencionados con los centros de formación privados que deseen, “sin tener que contar para ello con los sindicatos”.

Y esto fue así año tras año, escándalo tras escándalo; hasta que ahora parece las cosas tienden hacia una racionalización e independencia política que redundará en la mejora de las enseñanzas y en nuestra nación.

1.    Los alumnos van a tener que estudiar para aprobar el curso, no se les va permitir pasar sin aprobar.
2.    Los años con revalidas provocarán apertura de cursos en las academias privadas que antes no existían. Estas exigencias lograrán un mayor asentamiento en los conocimientos de los alumnos.
3.    Los buenos alumnos se notarán mejor considerados, porque antes era lo mismo ser bueno que malo.
4.    Los malos alumnos tendrán que estudiar más porque ahora el nivel-que saldrá ganando- no se va a cortar por abajo por su causa.
5.    Es posible que surja mayor fracaso escolar, pero-siendo localizado- será mas fácil actuar sobre él. Será más fácil habilitar otras tareas que no les hagan perder el tiempo a estos por no enterarse, o a los otros por ir demasiado despacio.
6.    Es muy posible que unos y otros acudan más a las academias privadas para intentar resolver sus problemas, las que hasta ahora estaban poco concurridas por lo sencillo del sistema que no exigía. Con estas academias el éxito está más asegurado, su contribución se notará.
7.    A la larga habrá mas competencia, mejorando el nivel de academias y alumnos, a no ser que se meta el estado y los sindicatos -como hicieron con la formación ocupacional- alterando la competencia. A corto plazo, las academias volverán a vivir buenos tiempos.
8.    Habrá mas trabajo para un profesorado, antes medio ocioso o en el paro, que en otro tiempo- si no hubiera crisis- habría acudido a las empresas y al autoempleo.

En resumen, la enseñanza privada, a la que siempre hemos asistido para resolver nuestros problemas, como pasó con el Álgebra Moderna, la Informática y ahora con los Idiomas, va a pasar a mejores días para beneficio de la sociedad.

Si a ello le unimos la denuncia generalizada, el hartazgo ante la corrupción de que la patronal y los sindicatos se unan para recibir del gobierno el chupete subvencionado para que no causen problemas,… ello forzará unos nuevos sistemas. Estos sistemas-alguno ya empezó este año pasado- harán que los sindicatos y la patronal se dediquen a sus trabajos de defender y ordenar a sus trabajadores-empresarios, con lo se dedicarán a lo suyo y lo harán mejor. Así los centros de enseñanza podrán recibir gran parte (todo no va a poder ser por la crisis) de lo que a estos mal llamados agentes sociales se les dedicaba, que se aproxima a unos 3.000 millones de euros al año. Estos dineros, que ahora sabemos se usaban para otras cosas, ahora si irán destinado a la enseñanza y sin intermediarios.

Resultado, en mayor o menos medida, la enseñanza en España irá a mejores, se va a estudiar más, el nivel se va a elevar. Otra cosa es que los alumnos no puedan ver la tele tanto y que los sindicatos y los políticos no sean tan ricos. Esperemos que estos no se muevan y lo echen todo -otra vez – patas abajo.

Necesitamos más educación, no más leyes ni burocracias. Como decía Lincoln : “no se puede embaucar a todos todo el tiempo”.

En ningún otro tiempo ha contado la educación con tanta financiación para tan bajos resultados. En ningún otro tiempo y lugar ha sido tan poco honrada y utilizada como aquí.

Nos hemos dedicado a gastar, hacer escuelas, universidades…., y ahora que las tenemos llenas hemos descalificado a la educación con tanta manipulación política-sindical, no exigiendo p ej a nuestros políticos se hayan formado un mínimo para ejercer su cargo.

Democracia sin educación es hipocresía sin límites, degradación de la Ciencia del Estado a mera política; el mantenimiento costoso de las clases dirigentes más una ingente clase parásita de políticos cuya función es servir a los que rigen y engañar a los regidos, lo que hace de la vida pública una charca de corrupción que todo lo envenena con la indignación del ciudadano.

Otra cosa es lo que la opinión pública “mal valora” a gente como WERT, por que no se le explican las cosas; quizás por que no se puede….

Otros artículos de Ángel López
Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.