La empresa de Mazarrón era una de las comercializadoras el atún que pescaba el buque 'Arakrna', secuestrado en 2009 por piratas somalías
Akami Tuna, una cooperativa de Mazarrón dedicada al procesado y distribución de atún ha caído en la garra de los 'tiburones', lo que le llevó primero al concurso de acreedores (noviembre de 2012) y ahora a su liquidación.
La empresa se constituyó como cooperativa y el negocio podría haber sido muy rentable, pero la disputa primero entre algunos socios y posteriormente clientes con pocos escrúpulos han acabado con la sociedad que llegó a ser una de las distribuidoras del atún que pescaba el buque 'Arakrana', tristemente famoso tras su secuestro en 2009 por piratas somalíes en el Índico.
Fuentes próximas a la empresa han señalado que lo han perdido todo, la moderna nave con la que contaban en Mazarrón y un mercado nacional que ha sido 'devorado' por los 'grandes' del sector.
Akami Tuna tenía rentabilidad, pero una gestión mal aconsejada y clientes que dejaron impagados han acabado con la empresa, que aún mantiene pleitos judiciales con compradores que no abonaron facturas alegando que la mercancía había llegado en mal estado a sus lonjas de destino, a pesar de que se había trasladado en sus propios camiones.
Ha sido ahora el juzgado de lo Mercantil número Dos de Murcia el que ha ordenado el cierre de la fase ordinaria del concurso y abrir la fase de liquidación, además de disolver la sociedad.
La empresa se constituyó como cooperativa y el negocio podría haber sido muy rentable, pero la disputa primero entre algunos socios y posteriormente clientes con pocos escrúpulos han acabado con la sociedad que llegó a ser una de las distribuidoras del atún que pescaba el buque 'Arakrana', tristemente famoso tras su secuestro en 2009 por piratas somalíes en el Índico.
Fuentes próximas a la empresa han señalado que lo han perdido todo, la moderna nave con la que contaban en Mazarrón y un mercado nacional que ha sido 'devorado' por los 'grandes' del sector.
Akami Tuna tenía rentabilidad, pero una gestión mal aconsejada y clientes que dejaron impagados han acabado con la empresa, que aún mantiene pleitos judiciales con compradores que no abonaron facturas alegando que la mercancía había llegado en mal estado a sus lonjas de destino, a pesar de que se había trasladado en sus propios camiones.
Ha sido ahora el juzgado de lo Mercantil número Dos de Murcia el que ha ordenado el cierre de la fase ordinaria del concurso y abrir la fase de liquidación, además de disolver la sociedad.








