La Comisión Europea plantea la prohibición de las importaciones, pero solo para la campaña de 2013
El sector citrícola español ha calificado de burla que la UE 'cierre' la frontera a los cítricos sudafricanos cuando la campaña de exportación ha concluido. Durante la reunión del Comité Fitosanitario celebrada este jueves en Bruselas, la Comisión planteó prohibir el acceso a la UE a los cítricos procedentes de Sudáfrica, pero solo para “aquellos que hayan sido recolectados en 2013”. Esta propuesta es recibida con gran indignación por los representantes del sector en España.
El sector citrícola considera que la reacción de la Comisión llega “tarde, mal y nunca”, y le pide que recapacite. Entiende que, para defender las plantaciones comunitarias frente a las graves amenazas fitosanitarias que entrañan las importaciones de Sudáfrica, son imprescindibles mecanismos cautelares efectivos, como vienen demandando en los últimos meses las organizaciones representativas del sector, tanto de España, como de Europa, desde los productores, las cooperativas, hasta el comercio y los propios importadores.
Para el sector, la propuesta lanzada por la Comisión no es más que “un gesto de cara a la galería”, una burla y se plantea a sabiendas de que la medida promovida será absolutamente improductiva e ineficaz. Las exportaciones en diciembre de cítricos desde Sudáfrica son prácticamente insignificantes: por ejemplo, en 2012, representaron menos del 0,2 por mil de las totales del año (104 toneladas frente a un total anual de 576.000 toneladas). La Comisión, según denuncian, conoce esas cifras "mejor que nadie: parecería que ha mantenido su discurso político dilatorio, esperado a que Sudáfrica enviase toda su mercancía, para, después, dar un paso con el que tratar de acallar las críticas recibidas del sector".
A juicio de ese sector, el incremento de las interceptaciones a lo largo de la campaña 2013 de cítricos procedentes de Sudáfrica con la infección por 'Mancha Negra' -que superaron en verano el tope de cinco establecido por la propia Comisión y el llegaron a 34 a principios de noviembre- era motivo para que la Comisión hubiera paralizado en agosto las importaciones de ese país. "Con su inexplicable falta de reacción, desoyendo el criterio de los expertos en la materia, la Comisión ha defraudado al sector, ha puesto en riesgo la sanidad vegetal de las plantaciones europeas y, con ello, la garantía de abastecimiento de los consumidores europeos, que dependen de la producción citrícola comunitaria y no de las de terceros países", indican.
"Hoy -concluyen-, de aprobarse la medida estéril que se ha planteado, la Comisión denigraría nuevamente los intereses de este sector, que no está peleando por ninguna protección comercial sino, por una protección fitosanitaria que salvaguarde la supervivencia de sus plantaciones.
El sector citrícola considera que la reacción de la Comisión llega “tarde, mal y nunca”, y le pide que recapacite. Entiende que, para defender las plantaciones comunitarias frente a las graves amenazas fitosanitarias que entrañan las importaciones de Sudáfrica, son imprescindibles mecanismos cautelares efectivos, como vienen demandando en los últimos meses las organizaciones representativas del sector, tanto de España, como de Europa, desde los productores, las cooperativas, hasta el comercio y los propios importadores.
Para el sector, la propuesta lanzada por la Comisión no es más que “un gesto de cara a la galería”, una burla y se plantea a sabiendas de que la medida promovida será absolutamente improductiva e ineficaz. Las exportaciones en diciembre de cítricos desde Sudáfrica son prácticamente insignificantes: por ejemplo, en 2012, representaron menos del 0,2 por mil de las totales del año (104 toneladas frente a un total anual de 576.000 toneladas). La Comisión, según denuncian, conoce esas cifras "mejor que nadie: parecería que ha mantenido su discurso político dilatorio, esperado a que Sudáfrica enviase toda su mercancía, para, después, dar un paso con el que tratar de acallar las críticas recibidas del sector".
A juicio de ese sector, el incremento de las interceptaciones a lo largo de la campaña 2013 de cítricos procedentes de Sudáfrica con la infección por 'Mancha Negra' -que superaron en verano el tope de cinco establecido por la propia Comisión y el llegaron a 34 a principios de noviembre- era motivo para que la Comisión hubiera paralizado en agosto las importaciones de ese país. "Con su inexplicable falta de reacción, desoyendo el criterio de los expertos en la materia, la Comisión ha defraudado al sector, ha puesto en riesgo la sanidad vegetal de las plantaciones europeas y, con ello, la garantía de abastecimiento de los consumidores europeos, que dependen de la producción citrícola comunitaria y no de las de terceros países", indican.
"Hoy -concluyen-, de aprobarse la medida estéril que se ha planteado, la Comisión denigraría nuevamente los intereses de este sector, que no está peleando por ninguna protección comercial sino, por una protección fitosanitaria que salvaguarde la supervivencia de sus plantaciones.

