La ‘abanderada’ de las tiendas Expert ha reducido personal, hipotecado las naves y ampliado cartera de productos, pero aún así no puede con las deudas
Grupo de Electrodomésticos de Murcia, Gemursa, lo ha intentado todo; pero la caída de las ventas no han hecho sino que abocar a la empresa murciana a presentar preconcurso de acreedores, una posibilidad legal que le da un respiro antes de presentar la suspensión de pagos.
La otrora poderosa distribuidora de Fadea-Expert amplió su ámbito de actuación hacia Andalucía y Alicante, negoció con la banca y los proveedores, amplió capital, hipotecó las naves, redujo personal, y ni aún así no puede hacer frente a las deudas porque las ventas no solo no crecen, sino que se reducen.
Incluso en los últimos meses amplió su portfolio a nuevos productos: afeitadoras y recambios desechables de afeitado; pero no ha habido forma: si el mercado inmobiliario está atascado, la venta de electrodomésticos se congela… y además, está la competencia de las grandes superficies del sector.
Este grupo presidido por Alfonso Jiménez tuvo un volumen de negocio en 2010 cercano a los 13 millones de euros, reduciéndose a once al año siguiente y desde entonces no ha dejado de reducirse, además de acumular impagados.
El grupo que ‘abandera’ medio centenar de tiendas tiene ahora un plazo de tres meses para renegociar la deuda y, en caso contrario, se verá obligado a presentar el concurso de acreedores.
La otrora poderosa distribuidora de Fadea-Expert amplió su ámbito de actuación hacia Andalucía y Alicante, negoció con la banca y los proveedores, amplió capital, hipotecó las naves, redujo personal, y ni aún así no puede hacer frente a las deudas porque las ventas no solo no crecen, sino que se reducen.
Incluso en los últimos meses amplió su portfolio a nuevos productos: afeitadoras y recambios desechables de afeitado; pero no ha habido forma: si el mercado inmobiliario está atascado, la venta de electrodomésticos se congela… y además, está la competencia de las grandes superficies del sector.
Este grupo presidido por Alfonso Jiménez tuvo un volumen de negocio en 2010 cercano a los 13 millones de euros, reduciéndose a once al año siguiente y desde entonces no ha dejado de reducirse, además de acumular impagados.
El grupo que ‘abandera’ medio centenar de tiendas tiene ahora un plazo de tres meses para renegociar la deuda y, en caso contrario, se verá obligado a presentar el concurso de acreedores.







