Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Modelos retributivos de andar por casa

[Img #10465]

Son muchos los que hablan de que la única forma de que las empresas salgan de la crisis es mediante un cambio en las políticas retributivas. Un cambio de modelo hacia la retribución basada en la productividad.

Como teoría de implantación para grandes corporaciones es una, más que refutada, verdad pero, el problema radica cuando planteamos estas cuestiones para autónomos y pequeños empresarios.

En varias ocasiones clientes, amigos e incluso trabajadores me han planteado, “¿realmente es aplicable un sistema así en la mayoría de pymes? O solo es una medida para bajar los sueldos a los empleados en un momento como el actual”. “Eso está muy bien para las grandes empresas pero en mi empresa no se puede aplicar”.

Quede constancia que no hablo del diseño de políticas retributivas de grandes compañías. Empresas que cuentan con todos los conocimientos, medios e información para controlar y supervisar la productividad y rendimiento de sus empleados.

Pero, ¿qué ocurre con los autónomos y los pequeñas empresas?, ¿pueden aplicar sistemas de retribución variable en función a la productividad o las competencias para sus empleados?, ¿esto es una quimera?.

La respuesta es un claro y rotundo sí, de hecho, la mayor parte de los pequeños empresarios ya utilizan estos sistemas a la hora de retribuir a sus empleados. El problema, suele radicar en dos términos:

-    Ese sistema, más o menos rudimentario, por el que los empresarios miden la productividad de sus empleados suele estar en la cabeza del empresario. No se ha reflejado por escrito y no se ha difundido entre los empleados. O, ¿a caso el gerente de un pequeño bar no tiene en cuenta la efectividad con la que sus camareros sirven las mesas?. Evidentemente sí, el empresario sabe perfectamente si un camarero sirve más o menos rápido una mesa, si los modales con los que atiende a los clientes son mejores o peores..., y en general una serie de varemos que él piensa que son los importantes para ese puesto de trabajo. Incluso en multitud de ocasiones ha trasmitido estos valores a los empleados y recriminado cuando no los han cumplido, el problema pues, radica en que estos valores no se han establecido por escrito, registrado su cumplimiento y fijado el sistema retributivo en función a ellos.

-    El cálculo de los costes empresariales. Cualquier pequeño empresario con el que hablemos nos dirá que sabe perfectamente cuales son sus costes, o a que precios puede llegar en función a ellos. El problema radica en que, igual que sucedía con el anterior punto, este sistema de costes no está por escrito, pormenorizado, detallado y controlado en su evolución. Muchos, incluso, no tienen en cuenta los costes indirectos para el cálculo de esos costes y asumen que estos tienen que ser cubiertos con el beneficio (entendido para ellos como precio de venta menos costes directos). El problema radica de nuevo, en no tener por escrito dicho sistema, por rudimentario que sea.

Una vez tengamos por escrito ese sistema de costes y esa serie de items que queremos valorar será el momento para poder diseñar un sistema de retribución basado en la productividad. Sistema para el que tendremos que aplicar la gran frase de Albert Einstein: En los momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento.

Os sorprendería cómo, una vez esbozado ese embrionario sistema de costes y control de la
productividad, hasta el más pequeño de los empresarios es capaz de diseñar políticas y estrategias para mejorar en su empresa.

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.