Trucos para ahorrar en la factura de la luz
Ya sé que no hay que dramatizar y que la luz no la vuelven a subir hasta enero, o eso dicen, pero servidora ya se ha puesto a practicar métodos infalibles para ahorrar electricidad, cuanto antes mejor.
Comencemos por el primero: es sencillísimo, sólo tienes que ir a casa de tu madre y preguntarle dónde tiene la flauta con la que aprendías música en el colegio, seguro que a tu madre la haces muy feliz; de paso le sacas una comida gratis con la cosa de la visita, -¡totalmente desinteresada, sin que sea Nochebuena ni nada!-, y también ahorras en comer. Todo esto es mejor hacerlo de día, si lo haces de noche tienes que encender la luz.
Una vez conseguida la flauta, hay que tocar las siguientes notas: re mi do do sol. Da igual que sea de día o de noche, no hay nada que ver, todo lo que uno tiene que hacer es preocuparse de entonar bien estas notas, que no son otras que las que se utilizan en “Encuentros en la tercera fase” de Steven Spilberg -por cierto, su cumpleaños fue ayer-, para contactar con los extraterrestres.
Llegados a este punto te pueden pasar dos cosas: que te llegue una nave como un estadio de fútbol con las luces encendidas a todo trapo: durante el día puedes decirle a los extraterrestres que descansen, que se dediquen a hacer turismo, pero por la noche quedas con ellos para jugar al mus o al cinquillo, lo que sea, tenlos cerca porque traen, si no la paz -¿quién quiere eso?-, al menos traen la luz, mucha luz. ¡Piensa en lo rico que te puedes hacer cobrándoles a tus vecinos algo simbólico!; otra cosa que te puede suceder es que te llegue un solo extraterrestre, en plan ET, tampoco pasa nada, para ti, tienes. La de lecturas nocturnas que os vais a pegar con su dedo luminoso y más ideas luminosas que os iluminen, que los dedos dan mucho de sí.
Mientras los extraterrestres llegan y no llegan, -están lejos, hay que tener paciencia-, lo mejor para ahorrar en las lucecitas que se le ponen al árbol es aguantar la respiración como un minuto y medio, -los fumadores con medio minuto tal vez se apañen-, si cuando estás como a punto de desmayarte, abres los ojos, verás una especie de puntitos blancos, ¡pues ya tienes iluminado el árbol!
Es sencillísimo y ¡también ahorras en oxígeno!, eso sí, cuando el ministro de Industria te recuerde al hermano mellizo de Aznar, tómate un respiro que estás abusando.
Mañana, trucos para adelgazar comiendo polvorones a destajo.
![[Img #20680]](upload/img/periodico/img_20680.jpg)
Los cuadros de Sorolla también tienen mucha luz, intenta conseguirte alguno.
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Comencemos por el primero: es sencillísimo, sólo tienes que ir a casa de tu madre y preguntarle dónde tiene la flauta con la que aprendías música en el colegio, seguro que a tu madre la haces muy feliz; de paso le sacas una comida gratis con la cosa de la visita, -¡totalmente desinteresada, sin que sea Nochebuena ni nada!-, y también ahorras en comer. Todo esto es mejor hacerlo de día, si lo haces de noche tienes que encender la luz.
Una vez conseguida la flauta, hay que tocar las siguientes notas: re mi do do sol. Da igual que sea de día o de noche, no hay nada que ver, todo lo que uno tiene que hacer es preocuparse de entonar bien estas notas, que no son otras que las que se utilizan en “Encuentros en la tercera fase” de Steven Spilberg -por cierto, su cumpleaños fue ayer-, para contactar con los extraterrestres.
Llegados a este punto te pueden pasar dos cosas: que te llegue una nave como un estadio de fútbol con las luces encendidas a todo trapo: durante el día puedes decirle a los extraterrestres que descansen, que se dediquen a hacer turismo, pero por la noche quedas con ellos para jugar al mus o al cinquillo, lo que sea, tenlos cerca porque traen, si no la paz -¿quién quiere eso?-, al menos traen la luz, mucha luz. ¡Piensa en lo rico que te puedes hacer cobrándoles a tus vecinos algo simbólico!; otra cosa que te puede suceder es que te llegue un solo extraterrestre, en plan ET, tampoco pasa nada, para ti, tienes. La de lecturas nocturnas que os vais a pegar con su dedo luminoso y más ideas luminosas que os iluminen, que los dedos dan mucho de sí.
Mientras los extraterrestres llegan y no llegan, -están lejos, hay que tener paciencia-, lo mejor para ahorrar en las lucecitas que se le ponen al árbol es aguantar la respiración como un minuto y medio, -los fumadores con medio minuto tal vez se apañen-, si cuando estás como a punto de desmayarte, abres los ojos, verás una especie de puntitos blancos, ¡pues ya tienes iluminado el árbol!
Es sencillísimo y ¡también ahorras en oxígeno!, eso sí, cuando el ministro de Industria te recuerde al hermano mellizo de Aznar, tómate un respiro que estás abusando.
Mañana, trucos para adelgazar comiendo polvorones a destajo.
![[Img #20680]](upload/img/periodico/img_20680.jpg)
Los cuadros de Sorolla también tienen mucha luz, intenta conseguirte alguno.
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