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Opinión |
Lunes, 23 de Diciembre de 2013

El amor en la verdad

¿Qué tiene que ver el amor con la verdad? ¿Y con la economía? ¿Y la economía con la ecología?

Joseph Ratzinger (o Benedicto XVI) no sólo es el primer Papa de la Iglesia Católica que, en 600 años de historia, renunció libremente a su pontificado, sino que es también uno de los que enfrentó con mayor ahínco los grandes temas de la Iglesia Católica en el contexto de la economía y la actual crisis mundial. Una crisis que no se reduce solo al tema financiero, sino que atraviesa el auténtico sentido de consolidar la ética con la economía.
 
Su encíclica Caritas in Veritate, de junio de 2009, es una profunda reflexión sobre los derroteros que podría y han tomado la economía mundial, de la cual les voy hacer un breve resumen:
 
La ganancia fácil destruye riqueza y crea pobreza.
La ganancia es útil si, como medio, se orienta a un fin que le dé un sentido, tanto en el modo de adquirirla como de utilizarla. El objetivo exclusivo del beneficio, cuando es obtenido mal y sin el bien común como fin último, corre el riesgo de destruir riqueza y crear pobreza.
 
La expansión de la riqueza y el aumento de las desigualdades.
La riqueza mundial crece en términos absolutos, pero aumentan también las desigualdades. En los países ricos, nuevas categorías sociales se empobrecen y nacen nuevas pobrezas.
 
[Img #20788]La globalización y su efecto en la soberanía.
En nuestra época, el Estado se encuentra con el deber de afrontar las limitaciones que pone a su soberanía el nuevo contexto económico-comercial y financiero internacional, caracterizado también por una creciente movilidad de los capitales financieros y los medios de producción materiales e inmateriales. Este nuevo contexto ha modificado el poder político de los estados.

Los efectos sociales del desempleo.
El estar sin trabajo durante mucho tiempo, o la dependencia prolongada de la asistencia pública o privada, mina la libertad y la creatividad de la persona y sus relaciones familiares y sociales, con graves daños en el plano psicológico y espiritual.
 
La necesidad de una economía orientada al bien común.
La actividad económica no puede resolver todos los problemas sociales ampliando sin más la lógica mercantil. Debe estar ordenada a la consecución del bien común, que es responsabilidad sobre todo de la comunidad política.
 
Hay que corregir las disfunciones de la globalización.
El proceso de globalización, adecuadamente entendido y gestionado, ofrece la posibilidad de una gran redistribución de la riqueza a escala planetaria como nunca se ha visto antes; pero, si se gestiona mal, puede incrementar la pobreza y la desigualdad, contagiando además con una crisis a todo el mundo. Es necesario corregir las disfunciones, a veces graves, que causan nuevas divisiones entre los pueblos y en su interior.
 
El propio Papa ofreció unos días antes de la publicación un resumen del contenido del nuevo texto magisterial: “La caridad en la verdad es, por tanto, la principal fuerza propulsora para el verdadero desarrollo de cada persona y de toda la humanidad. Y añadía: “La encíclica ciertamente no mira a ofrecer soluciones técnicas a los grandes problemas sociales del mundo actual , pues no es competencia del Magisterio de la Iglesia . Esta recuerda, sin embargo, los grandes principios que se revelan indispensables para construir el desarrollo humano en los próximos años.
 
Después de leer esta carta que Benedicto XVI escribió en el año 2009 solo puedo decirles que:
 
Caridad y Verdad, es una propuesta audaz y veraz, una encíclica bella, una profecía actual. Benedicto XVI, un Papa valiente, que puso al capitalismo sin alma, artífice de la crisis actual, ante el espejo de la ética y deja que salga realmente malparado. Y que nos previno a todos de lo que podía ocurrir y está ocurriendo.

Se acercan las fechas más entrañables del año y como no podía ser de otra forma, quiero felicitarles y agradecerles su fidelidad:

“La Navidad no es un momento ni una estación, sino un estado de la mente. Valorar la paz y la generosidad y tener merced es comprender el verdadero significado de Navidad. “   -Calvin Coolidge

Feliz Navidad

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