Según un estudio llevado a cabo por Setesca entre 1000 CEO’s, los máximos responsables de las empresas consideran que en las empresas existen claras oportunidades de mejora
La existencia de una crisis financiera y de consumo es una realidad. Sin embargo, según una encuesta realizada por Setesca, consultora especializada en la reducción de costes e incremento de la productividad y eficiencia operacional, realizada a 1000 CEO’s y directores generales de empresas españolas, los profesionales de las empresas consideran que hay claras oportunidades de mejora sobre las que se podría incidir para salir de la crisis y alcanzar los objetivos.
Tal y como reflejan los datos recogidos por Setesca, existen cinco habilidades básicas que todo profesional debería dominar y aplicar y, sin embargo, actualmente, según consideran el 85% de los CEO’s encuestados distan mucho de ser aplicadas correctamente.
Los máximos responsables ejecutivos consideran que las cinco habilidades primordiales, necesarias para cumplir los objetivos empresariales, y que no se cumplen en las empresas, son: sentido de objetivo común, orientación a resultados, trabajo en equipo, comunicación y sentido de la urgencia.
Según los responsables de las empresas, no todos los gestores trabajan para conseguir el éxito general, sino que prioritariamente trabajan según su propia (en muchos casos equivocada) percepción de los que son sus objetivos. En este aspecto, los datos recogidos muestran que la asignación clara de responsabilidades individuales es necesaria para garantizar la excelencia operacional. Sin embargo, por encima de esta definición de responsabilidades, debería tenerse muy claro que todo lo que se haga debe estar orientado a la consecución de objetivos comunes. Los CEO’s indican el ego y la falta de mecanismos de comunicación efectivos como causas de esta deficiencia.
Respecto a la orientación a resultados, los CEO’s detectan varias oportunidades de mejora: en un extremo señalan la existencia de una cierta sensación de falta de tensión en las organizaciones donde, si bien los empleados son absolutamente conscientes de la situación de crisis, no por ello actúan con mayor precisión y determinación para conseguir los resultados esperados. En el otro extremo se encuentran los directivos que consiguen de forma brillante sus resultados, pero estos son diferentes a los establecidos por sus responsables.
Por otro lado, los datos obtenidos muestran que la habilidad clásica, como es el trabajo en equipo, padece el problema de la falta de alineamiento de los objetivos entre gestores. Esto es debido a que, para los gestores en los que el proyecto no es una prioridad, el trabajo en equipo representa un ‘engorro’ y ni le dedican el tiempo ni el talento para llevarlo a cabo. Del mismo modo, según los directivos, la falta de habilidades en la comunicación interpersonal es un grave problema ya que afecta directamente a la confianza entre personas o unidades organizativas y crea una gran cantidad de esfuerzos vanos o de distracción.
Tal y como reflejan los datos recogidos por Setesca, existen cinco habilidades básicas que todo profesional debería dominar y aplicar y, sin embargo, actualmente, según consideran el 85% de los CEO’s encuestados distan mucho de ser aplicadas correctamente.
Los máximos responsables ejecutivos consideran que las cinco habilidades primordiales, necesarias para cumplir los objetivos empresariales, y que no se cumplen en las empresas, son: sentido de objetivo común, orientación a resultados, trabajo en equipo, comunicación y sentido de la urgencia.
Según los responsables de las empresas, no todos los gestores trabajan para conseguir el éxito general, sino que prioritariamente trabajan según su propia (en muchos casos equivocada) percepción de los que son sus objetivos. En este aspecto, los datos recogidos muestran que la asignación clara de responsabilidades individuales es necesaria para garantizar la excelencia operacional. Sin embargo, por encima de esta definición de responsabilidades, debería tenerse muy claro que todo lo que se haga debe estar orientado a la consecución de objetivos comunes. Los CEO’s indican el ego y la falta de mecanismos de comunicación efectivos como causas de esta deficiencia.
Respecto a la orientación a resultados, los CEO’s detectan varias oportunidades de mejora: en un extremo señalan la existencia de una cierta sensación de falta de tensión en las organizaciones donde, si bien los empleados son absolutamente conscientes de la situación de crisis, no por ello actúan con mayor precisión y determinación para conseguir los resultados esperados. En el otro extremo se encuentran los directivos que consiguen de forma brillante sus resultados, pero estos son diferentes a los establecidos por sus responsables.
Por otro lado, los datos obtenidos muestran que la habilidad clásica, como es el trabajo en equipo, padece el problema de la falta de alineamiento de los objetivos entre gestores. Esto es debido a que, para los gestores en los que el proyecto no es una prioridad, el trabajo en equipo representa un ‘engorro’ y ni le dedican el tiempo ni el talento para llevarlo a cabo. Del mismo modo, según los directivos, la falta de habilidades en la comunicación interpersonal es un grave problema ya que afecta directamente a la confianza entre personas o unidades organizativas y crea una gran cantidad de esfuerzos vanos o de distracción.

