El banco gallego buscaba ‘socio’ tras suspender los test de estrés del pasado verano
Los bancos Popular y Pastor cierran hoy una fusión que convertirán el nuevo banco en una entidad con 174.091 millones de euros en activos (143.136 del Popular y 30.955 del Banco Pastor) y una red de más de 2.500 oficinas en España.
El proceso de fusión ha estado tutelado por el Banco de España y resuelve así los problemas que venía arrastrando la entidad gallega (Pastor), que en las últimas semanas había sido ofrecido a otros bancos de mayor tamaño. Durante los test de estrés a los que fueron sometidas en Europa las entidades financieras, el banco presidido por José María Arias suspendió, aunque contaba con capital suficiente para hacer frente a situaciones adversas.
Aún así, inmediatamente buscó un socio que le ayudara a superar las dificultades.
El beneficiado de la ronda que inició entonces el Banco de España fue el Popular, que había demostrado una dilatada solvencia. En el primer semestre del año, este banco presidido por Ángel Ron tuvo unos beneficios de 305 millones de euros, un 19% menos que en el mismo periodo del mismo año, pero muy superiores a los 38 millones del Pastor, que había visto cómo su cuenta de resultados caía un 38%.
A mediodía de hoy, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) suspendía la cotización en Bolsa de las acciones de ambas entidades, debido a "circunstancias que pudieran perturbar el normal desarrollo de las operaciones sobre los citados valores".
En el momento de la paralización, las acciones del Banco Pastor subían un 4,84%, mientras que la cotización del Popular lo hacía un 1,34%.
La integración de los dos bancos será mediante canje de acciones y de forma amistosa. Así, el Pastor tendrá varios representantes en el consejo del banco fusionado y se mantendrá su marca comercial en Galicia. En el resto de España, la red del Pastor operará con la enseña del Popular, según han señalado fuentes conocedoras de la operación.
El proceso de fusión ha estado tutelado por el Banco de España y resuelve así los problemas que venía arrastrando la entidad gallega (Pastor), que en las últimas semanas había sido ofrecido a otros bancos de mayor tamaño. Durante los test de estrés a los que fueron sometidas en Europa las entidades financieras, el banco presidido por José María Arias suspendió, aunque contaba con capital suficiente para hacer frente a situaciones adversas.
Aún así, inmediatamente buscó un socio que le ayudara a superar las dificultades.
El beneficiado de la ronda que inició entonces el Banco de España fue el Popular, que había demostrado una dilatada solvencia. En el primer semestre del año, este banco presidido por Ángel Ron tuvo unos beneficios de 305 millones de euros, un 19% menos que en el mismo periodo del mismo año, pero muy superiores a los 38 millones del Pastor, que había visto cómo su cuenta de resultados caía un 38%.
A mediodía de hoy, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) suspendía la cotización en Bolsa de las acciones de ambas entidades, debido a "circunstancias que pudieran perturbar el normal desarrollo de las operaciones sobre los citados valores".
En el momento de la paralización, las acciones del Banco Pastor subían un 4,84%, mientras que la cotización del Popular lo hacía un 1,34%.
La integración de los dos bancos será mediante canje de acciones y de forma amistosa. Así, el Pastor tendrá varios representantes en el consejo del banco fusionado y se mantendrá su marca comercial en Galicia. En el resto de España, la red del Pastor operará con la enseña del Popular, según han señalado fuentes conocedoras de la operación.







