Después de Moody’s, falta saber si Standard & Poor's y Fitch siguen la estela y mejoran la calificación de la deuda española
La compra de Whatsapp por parte de Facebook ha removido el mundo tecnológico a tan solo unos días de que las principales empresas del sector presenten sus novedades en el congreso mundial de móviles que empieza el lunes en Barcelona.
La adquisición de la aplicación de mensajería instantánea se hace por un precio de 19.000 millones de dólares, que se financiarán en parte con efectivo (4.000 millones) y el resto en acciones, y tiene como uno de sus objetivos principales rejuvenecer Facebook al hacerse con una red social utilizada fundamentalmente por jóvenes, muchos de los cuales han huido de aquella.
El precio acordado, que ha sido puesto en cuestión por lo elevado, hizo que los títulos de Facebook cayeran en la Bolsa de Nueva York hasta un 2,5% al inicio de la primera sesión tras el anuncio de la operación, si bien un análisis más detallado cambió la opinión de los inversores, que respaldaron el acuerdo con subidas de la cotización.
Esos 19.000 millones son el mayor precio que Facebook ha pagado hasta ahora por una empresa, pero, como dicen los defensores del libre mercado, un bien vale lo que alguien esté dispuesto a pagar por él, ni más ni menos.
No obstante, ambas empresas tendrán ocasión de dar amplias explicaciones sobre esta operación el mismo lunes en Barcelona.
Los fundadores de Facebook y Whatsapp, Mark Zuckerberg y Jan Koum, tienen previsto asistir al Mobile World Congress, el congreso mundial de telefonía móvil que se celebra en L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona) entre el lunes y el jueves de la próxima semana.
En ese evento, al que se han inscrito unos 75.000 participantes, además de cerca de 3.500 periodistas, se podrán ver teléfonos curvos, sumergibles o con pantalla flexible, de bajo coste, con más prestaciones que los actuales y un sinfín de novedades más.
El congreso será inaugurado por el príncipe Felipe, que estará acompañado en el acto por el ministro de Industria, José Manuel Soria, quien esta semana se ha visto sorprendido por las críticas vertidas por el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán.
El empresario aprovechó la presentación de los resultados de 2013 en Londres para criticar la política energética del Gobierno, algo nada nuevo porque el sector está en pie de guerra desde hace tiempo con la actuación del Ejecutivo en este campo.
Sin embargo, esta vez parece que las críticas han causado más revuelo, pese a que Sánchez Galán no dijo nada que no hubiera dicho, incluso en un tono más duro, en otras ocasiones.
Por lo demás, la semana ha traído algunas buenas noticias para la economía española, como la reducción en casi la mitad del déficit comercial y la mejora, por primera vez desde que comenzó la crisis, de la calificación de la deuda soberana española por parte de una agencia de medición de riesgos.
El viernes, la agencia Moody's elevó un escalón la nota de la deuda española, que estaba en un aprobado bajo, al borde del bono basura, y la dejó en aprobado (técnicamente pasó de Baa3 a Baa2).
Si bien la calificación aún es baja para que los inversores que operan puedan confiar plenamente en la economía española, lo cierto es que es un primer paso que ha sido acogido con satisfacción por los analistas.
No todos están de acuerdo en sus efectos, pero son varios los que opinan que puede abaratar el precio de la financiación española en los mercados de deuda y que puede ser el preludio de nuevas mejoras de calificación por parte de otras agencias.
Pero para saber si Standard & Poor's y Fitch siguen la estela, habrá que esperar hasta finales de abril y final de mayo, respectivamente.
La adquisición de la aplicación de mensajería instantánea se hace por un precio de 19.000 millones de dólares, que se financiarán en parte con efectivo (4.000 millones) y el resto en acciones, y tiene como uno de sus objetivos principales rejuvenecer Facebook al hacerse con una red social utilizada fundamentalmente por jóvenes, muchos de los cuales han huido de aquella.
El precio acordado, que ha sido puesto en cuestión por lo elevado, hizo que los títulos de Facebook cayeran en la Bolsa de Nueva York hasta un 2,5% al inicio de la primera sesión tras el anuncio de la operación, si bien un análisis más detallado cambió la opinión de los inversores, que respaldaron el acuerdo con subidas de la cotización.
Esos 19.000 millones son el mayor precio que Facebook ha pagado hasta ahora por una empresa, pero, como dicen los defensores del libre mercado, un bien vale lo que alguien esté dispuesto a pagar por él, ni más ni menos.
No obstante, ambas empresas tendrán ocasión de dar amplias explicaciones sobre esta operación el mismo lunes en Barcelona.
Los fundadores de Facebook y Whatsapp, Mark Zuckerberg y Jan Koum, tienen previsto asistir al Mobile World Congress, el congreso mundial de telefonía móvil que se celebra en L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona) entre el lunes y el jueves de la próxima semana.
En ese evento, al que se han inscrito unos 75.000 participantes, además de cerca de 3.500 periodistas, se podrán ver teléfonos curvos, sumergibles o con pantalla flexible, de bajo coste, con más prestaciones que los actuales y un sinfín de novedades más.
El congreso será inaugurado por el príncipe Felipe, que estará acompañado en el acto por el ministro de Industria, José Manuel Soria, quien esta semana se ha visto sorprendido por las críticas vertidas por el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán.
El empresario aprovechó la presentación de los resultados de 2013 en Londres para criticar la política energética del Gobierno, algo nada nuevo porque el sector está en pie de guerra desde hace tiempo con la actuación del Ejecutivo en este campo.
Sin embargo, esta vez parece que las críticas han causado más revuelo, pese a que Sánchez Galán no dijo nada que no hubiera dicho, incluso en un tono más duro, en otras ocasiones.
Por lo demás, la semana ha traído algunas buenas noticias para la economía española, como la reducción en casi la mitad del déficit comercial y la mejora, por primera vez desde que comenzó la crisis, de la calificación de la deuda soberana española por parte de una agencia de medición de riesgos.
El viernes, la agencia Moody's elevó un escalón la nota de la deuda española, que estaba en un aprobado bajo, al borde del bono basura, y la dejó en aprobado (técnicamente pasó de Baa3 a Baa2).
Si bien la calificación aún es baja para que los inversores que operan puedan confiar plenamente en la economía española, lo cierto es que es un primer paso que ha sido acogido con satisfacción por los analistas.
No todos están de acuerdo en sus efectos, pero son varios los que opinan que puede abaratar el precio de la financiación española en los mercados de deuda y que puede ser el preludio de nuevas mejoras de calificación por parte de otras agencias.
Pero para saber si Standard & Poor's y Fitch siguen la estela, habrá que esperar hasta finales de abril y final de mayo, respectivamente.






