María Dolores Amorós fue despedida por los interventores del Frob tras autoconcederse una pensión vitalicia de 369.000 euros
La ex directora general de Caja Mediterráneo (CAM), María Dolores Amorós, recurrirá su despido pedirá su reingreso en la entidad de ahorro, así como una indemnización por el daño que esta rescisión de su contrato ha provocado en su imagen.
El representante legal de Amorós ha presentado un escrito de reconciliación ante el Juzgado de lo Social de Alicante, un trámite administrativo previo a la demanda que presentará contra su despido.
Los administradores del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob) destituyeron de su cargo a Amorós el pasado 10 de agosto, aunque continuaba cobrando su salario hasta que el 28 de septiembre fue despedida por causas disciplinarias, y por tanto, no tuvo derecho a indemnización.
Los representantes del Frob consideran que "actuó en beneficio propio al calcular su propia pensión vitalicia" -por importe de 369.497 euros anuales-, así como por "falsear las cuentas para ocultar la debilidad financiera de la entidad" y por llevar a cabo una "deficiente gestión".
Una vez realizado este miércoles la solicitud de conciliación, el Juzgado de lo Social que reciba este expediente citará a las partes en las próximas semanas para que participen en un acto de conciliación.
En el caso de que no haya acuerdo, Amorós prevé seguir adelante con la demanda, alegando que no es cierto que falseara las cuentas ni que llevara a cabo una mala gestión mientras estuvo al frente de la entidad.
En esta demanda, además prevé reclamar su reingreso en la caja y una indemnización por los
daños que su imagen ha sufrido en este proceso.
El representante legal de Amorós ha presentado un escrito de reconciliación ante el Juzgado de lo Social de Alicante, un trámite administrativo previo a la demanda que presentará contra su despido.
Los administradores del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob) destituyeron de su cargo a Amorós el pasado 10 de agosto, aunque continuaba cobrando su salario hasta que el 28 de septiembre fue despedida por causas disciplinarias, y por tanto, no tuvo derecho a indemnización.
Los representantes del Frob consideran que "actuó en beneficio propio al calcular su propia pensión vitalicia" -por importe de 369.497 euros anuales-, así como por "falsear las cuentas para ocultar la debilidad financiera de la entidad" y por llevar a cabo una "deficiente gestión".
Una vez realizado este miércoles la solicitud de conciliación, el Juzgado de lo Social que reciba este expediente citará a las partes en las próximas semanas para que participen en un acto de conciliación.
En el caso de que no haya acuerdo, Amorós prevé seguir adelante con la demanda, alegando que no es cierto que falseara las cuentas ni que llevara a cabo una mala gestión mientras estuvo al frente de la entidad.
En esta demanda, además prevé reclamar su reingreso en la caja y una indemnización por los
daños que su imagen ha sufrido en este proceso.








