La compañía británica formalizará el lunes la adquisición de la empresa española, que ayer había aprobado su salida a Bolsa
La compañía británica Vodafone pagará 7.200 millones de euros por la española Ono. La operación se cerró anoche, horas después de que la Junta de Accionistas aprobara una salida a Bolsa que finalmente no llegará a materializarse. El precio que pagará Vodafone incluye la asunción de la deuda de la empresa de comunicación por cable, y que está cifrada en unos 3.400 millones de euros.
La operación, no obstante, aún está pendiente de recibir el informe positivo de la española Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia o, en su caso de Competencia de la Comisión Europea.
Con esta compra, Vodafone -con 14 millones de usuarios en España- se aseguraría la entrada en siete millones de hogares y será capaz de ofrecer teléfono, televisión, internet de banda ancha y telefonía móvil, siendo así capaz de competir directamente con telefónica.
Hasta el momento, la telefonía móvil de Ono se ofrece a través de la red de Movistar (Telefónica). El contrato sigue en vigor y se mantendría hasta su fecha de finalización.
Ono, que fue fundada en 1998 por el cartagenero Eugenio Galdón, quien presidió la compañía hasta 2008, tiene en la actualidad entre sus accionista a fondos de inversión: CCMP Capital, con el 15,2%, igual que Providence Equity Patners; Thomas H. Lee Partners tiene el 9%, igual que General Electric Structured Finance; Caisse de Dépot et Placement du Québeq tiene el 6,8%; Multitel el 6%; Val Telecomunicaciones el 5,4%, OTPP Power Luxembourg el 4,8%, Grupo Santander el 4,4%.
Asimismo, están presentes en su accionariado Sodinteleco (3,9%), Northwesterm Insurance Mutual Life Company (2,3%) y Bregal Co-Invests (1,4%).







