Las extemporáneas necrológicas de Adolfo Suárez
Los repentinos lamentos por el cese definitivo de actividad del cuerpo del ex presidente del Gobierno Adolfo Suárez han caído sobre la realidad de una forma tan extemporánea como aquella vez en que el diario El Mundo publicó como noticia de rabiosa actualidad que un personaje importante, Martín Vigil, el ex sacerdote autor de "los curas comunistas", se acababa de morir... un año antes. En mi opinión, Adolfo Suárez llevaba muerto al menos diez años cuando han publicado el domingo su urgente necrológica. Cuando alguien pierde la memoria por el Alzheimer se convierte en una suplantación: todo es aproximadamente igual en el individuo, pero ya no es.Un día de 2008 los familiares levantaron del sillón al cuerpo de quien una vez fue Adolfo Suárez para llevarlo al Palacio de la Zarzuela y, a la vez, hacer su última aparición pública y su primera desaparición oficial del mundo que lo había conocido. Aquel día el Rey recibió a dos seres perfectamente diferenciados, a los que acompañó diciéndoles palabras dulces: por última vez al cuerpo vivo de Suárez y por vez primera a su cerebro cementado por el Alzheimer.
Aquella famosa foto del Rey Juan Carlos cogido del hombro de una figura sin recuerdos que se parecía Suárez, en los jardines de Zarzuela, y alejándose los dos de espaldas andando, soleados, hacia su pasado común podría haberse hecho mientras el Rey iba hablándole a un recortable de cartón de tamaño natural. Tal vez Suárez le dijera al Rey, al abrazarle éste, lo que mi bisabuela María a mí, cuando la misma enfermedad había ocupado absolutamente su antiguo ser y desconfiaba de todo agarrándose el bolso: "En el pueblo te conocen porque tienes los dedos largos". "El ex presidente se mantiene en buena forma física pese a su enfermedad neurovegetativa", se publicó de aquél encuentro. ¿Quién o qué se mantenía en buena forma física? Suárez, no, aquél ya no era Suárez. Suárez hacía tiempo que había dejado el edificio. Aquella fue una foto para la Historia, sí, pero hecha cuando uno de los dos estaba ya del otro lado de esa Historia. Casi todas las grandes fotos espontáneas de la historia tienen algo amañado, y ésta no iba a ser menos.
Se sospechó que algo no iba bien durante un mitin en Castilla-La Mancha en 2003 donde Suárez repitió lo que ya había leído. "Me he hecho un lío y quiero terminar cuanto antes", dijo. El lío siguió durante una década pero en ese momento, como si el Destino le hiciese caso al ex presidente, se terminó todo para él. Ya no volvió a decir nada que pudiera publicarse, por respeto a quién había sido. Morían sus hijas y, aunque él no sabía de quiénes le estaban hablando, reconvenía que, por muy desconocidas que le fuesen, con eso no se debían gastar bromas. Tampoco deberíamos gastarlas con el cuerpo presente del propio Suárez: a todos los efectos excepto el biológico el gran político español Adolfo Suárez falleció hace mucho, mucho tiempo, no cuando han dicho los periódicos. El Alzheimer es ese mal siniestro que mantiene artificialmente a la gente que ya se fue sin un entierro en condiciones.
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