A cambio propone la creación de una segunda mesa en la que se debatirían todas las propuestas, pero que luego requeriría la aprobación de los titulares de licencia
El concejal de Transportes de Murcia, Javier Iniesta, ha decidido dar marcha atrás a su idea inicial de promover una mesa sectorial del taxi en la que estuvieran incluidos todos las partes del sector, incluyendo a los trabajadores asalariados. Apenas diez días después de su propuesta inicial, ha decidido que los asalariados no deben estar en esa mesa.
Después de que 24 taxistas pusieran otras tantas demandas contra él y la edil Nuria Fuentes, además de otros funcionarios municipales por acoso y prevaricación, Iniesta decidió promover una mesa sectorial del taxi para normalizar las relaciones y canalizar a través de ella la regulación del sector.
En un e-mail que envió a los taxistas el pasado 31 de marzo, y al que pudo acceder MurciaEconomía.com, les propuso la creación de esta mesa, cuyo requisito previo era recoger firmas para formalizar las diferentes candidaturas y partir de ahí, que los taxistas eligieran a los representantes. Según se recoge en dicho documento, en esa mesa sectorial tendrían representación ocho taxistas con licencia y dos asalariados.
Después de que la Asociación de Taxistas de Murcia (que representa a muchos de esos asalariados) presentara 159 firmas, el concejal se reunió ayer martes con representantes de las asociaciones del sector (Radiotaxi 248800, Radiotaxi 105710, Radiotaxi 297700, Asociación de Taxistas de Murcia y Unión Taxi), y les comunicó -según han afirmado a MurciaEconomía.com personas que estuvieron presentes en esa reunión- que ahora creía que los asalariados no tenían que tener voz y voto, por lo que las firmas que habían presentado no tenían validez.
La nueva propuesta es crear la Mesa Sectorial solamente compuesta por titulares de licencia, poner una segunda urna con propuestas sobre regulación horaria (que se supone debería aprobar la mesa sectorial) y en un futuro que la mesa decida si los asalariados entran o no a formar parte de la misma, según información de los taxistas asalariados.
El aparentemente inexplicable cambio de actitud ha enfadado a los asalariados, que ya amenazan con poner nuevas demandas, además de las 24 que ya están admitidas a trámite, y tratar de hablar con el alcalde para explicarle personalmente su situación. En el trasfondo, los taxistas asalariados sospechan que el edil está manteniendo reuniones paralelas sólo con "determinadas asociaciones", que es donde realmente se está dirigiendo todo el proceso al margen de estas reuniones formales, algo que Iniesta niega categóricamente.

